Escena de “La gran belleza”: “La Fornarina”

Junto a Stefano, el hombre que guarda las llaves de los lugares más hermosos de Roma, Jep y Ramona comienzan un privilegiado paseo nocturno admirando las obras más hermosas. Sin embargo, hay una obra que llama especialmente la atención de Jep

Toni Servillo en "La gran belleza" de Paolo Sorrentino

Lo sabemos por la forma cómo se detiene frente a la pintura, y también por su significativo silencio, en cuyo fondo presentimos algo en pleno funcionamiento, a pesar de su gesto estático. Pero ¿qué mira Jep? ¿qué obra es la que ha captado su atención? En realidad, Sorrentino no nos da a ver la obra inmediatamente a través del contraplano, sino que lo que sigue es un fundido del negro a la imagen de la obra:

"La Fornarina" en "La gran belleza" de Paolo Sorrentino

Hasta que la imagen, lentamente, queda fija frente a él. Pareciera que, realmente, la imagen proviene de un lugar lejano en nuestro interior, como un recuerdo pretérito, como un vector hacia otro ser, es decir, como si esa mujer conectara con otra que aparece de nuestro interior; por tanto, otra que Jep perdió. La figura que vemos en el cuadro es “La Fornarina”, de Rafael, pintado entre los años 1518 y 1519, mostrando la imagen de la que podría ser la amante del pintor, con el pecho desnudo, iluminada en el centro del plano, como único objeto total para la mirada de Jep. No solo en el centro del plano, ni solo en el centro de la mirada de Jep, sino en el centro de todo y como, en realidad, única cosa sobre todas las demás, ¿no les parece?

Toni Servillo mirando "La Fornarina" en "La Gran Belleza" de Sorrentino

Pero, no debe sorprendernos en exceso, sobre todo si han tenido ocasión de ver la película hasta el final, pues algo de esta imagen remite a esa otra en la que Elisa de Santis mostrará su pecho a Jep en aquel encuentro del que no solo sabemos que fue el primero de Jep, sino que además marcaría su vida para siempre. Dicho de otra manera, de todas las formas de mirar a una mujer, hubo una, en su pasado, que condicionó a todas las demás, en la que una mujer le ofreció a ver su pecho.

"La Fornarina" en "La gran belleza" de Sorrentino

¿O quizás debimos colocar las imágenes al revés?

"La Fornarina" en "La gran belleza"

Sí, porque, en realidad, ¿no es, la de la “La Fornarina“, la imagen que remite a otra que se produjo mucho antes en la vida de Jep? Así es cómo se vislumbra el “reencuentro” que “La Fornarina” parece poner en juego para Jep. La imagen de Elisa de Santis quemó a Jep mucho antes de que él mirara de esta manera a “La Fornarina”, que, en el fondo, no es más que una lejana reedición de aquello, y por eso se nos muestra en colores cálidos, senescentes, en lugar del blanco lunar, en todo metonímico de la presencia de Elisa de Santis:

Elisa de Santis y Jep Gambardella en "La gran belleza"

 

¿Y no les parece que ahora se entiende mejor ese gesto aparentemente vacuo de Jep en el que se refugia durante unos segundos tras contemplar el cuadro?

Toni Servillo en "La gran belleza"

Se aparta de él, se sienta solo, y se hunde en una compleja sensación que pareciera construirse de la mezcla perfecta entre el sentimiento de su falta, y también la sensación de no poder reencontrar aquello que perdió, no ser capaz de alcanzarlo ni a través de estos nuevos “objetos de amor”, como “La Fornarina“, que en todo le recuerdan a otro más perfecto que se perdió para siempre. Y algo de su soledad parece estar escrito literalmente en el plano, que nos lo explica mediante dos signos:

  1. Jep inclina su rostro, mostrando una suerte de abatimiento, o de cansancio, como el que sigue a una búsqueda que no dio resultado y que ya ha sido emprendida demasiadas veces.
  2. El plano le coloca a un lado, dejando un espacio para un otro que, simplemente, no está. En su lugar, el vacío, un espacio negro del que parece haberse fundido la silueta de “La Fornarina“. Jep aparece centrado en la mitad derecha del plano, señalando aún mejor la ausencia de figura en el lado izquierdo.

 

 

Continúa leyendo:

Volver al índice de “El objeto perdido de Paolo Sorrentino”
Siguiente: “Escena de “La gran belleza”: El mar en el techo

Siguiente artículo Artículo anterior

Tu dirección de correo no será publicada

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR