“Millennium”, la verdadera obra maestra de Chris Carter

Chris Carter nos invitó en los noventa a cometer la imprudencia de viajar sin protección a la depravación mental y la locura de los peores asesinos en serie. No se trató tanto de mostrar cómo capturar terribles criminales, sino llegar a comprender la tensión sexual de la auténtica desviación y horrorizarnos con una indagación más interna y esencial. Un inquietante y oscuro viaje con la mente abierta al corazón del HORROR.

Hubo un tiempo, quizás antesala de lo que hoy, en este blog, hemos convenido llamar “la época dorada de las series de televisión”, en que en lugar de hablar de Sorkin, o de David E. Kelley, o de J.J. Abrams, había un notable nombre que en su lugar brillaba como creador de series de televisión de éxito: el de Chris Carter. Su gran éxito, y no diremos que fugaz tras nueve temporadas en antena, fue “Expediente X”, una de las series icónicas de los años 90. Sin embargo, cuando ésta ya se había convertido en una de las grandes series del momento, Carter puso en marcha la producción de una serie simultánea: “Millennium”.

Milennium

Las conexiones entre ambas series no eran difíciles de advertir, comenzando incluso por sus títulos de crédito cuyo estilo, música, colores, ritmo, etc. se parecían muchísimo. Tanto es así, que para el primer espectador de “Millennium” era fácil pensar que ésta fuera un spin-off de “Expediente X” o de alguna de sus conspiraciones, aunque en realidad “Millennium” no tenía nada que ver con extraterrestres, ni con conspiraciones de ninguna clase. “Millennium” nació en 1996 como un proyecto más personal de Chris Carter que, simplemente, quedó algo ensombrecido por el inesperado e ingente éxito de “Expediente X”. Puede que Carter forjara su nombre gracias a David Duchovny y Gillian Anderson, pero su personalidad y sus fascinaciones quedaron mejor reflejadas en “Millennium”.

millennium-articulointerior

La imagen que mejor representa a la serie es el rostro de su actor principal, Lance Henriksen, que da vida al personaje Frank Black, ex-agente del FBI especialista en atrapar a asesinos en serie, experto en crímenes sexuales, obsesivos, etc. El don especial de Frank es su enorme capacidad empática para introducirse en la mente de los asesinos a los que persigue y llegar a comprender en primera persona, y a veces a modo de fogonazos, sus más secretas excitaciones, sus obsesiones más impresentables y sus mayores debilidades, entendiendo las verdaderas razones por las que cometen sus asesinatos y también presagiando cuáles pueden ser sus próximos pasos. Este don no se apoya en la ingente experiencia previa de Frank persiguiendo asesinos de este perfil, aunque también cuenta con este patrimonio curricular, sino que se apoya principalmente en que hay una parte de él que se confunde con el mundo de la sombra donde persigue a sus asesinos, como si él mismo perteneciera en alguna medida al submundo de la locura y la depravación. Para compensar, tiene una familia (una esposa y una hija pequeña) que son “lo que le empuja a seguir” (llega a decir), refiriéndose a continuar viviendo en la parte luminosa de la vida y acudiendo sólo al submundo de la locura como un trabajo para atrapar a los asesinos más crueles de la sociedad.

Milennium
El verdadero y más importante valor de la serie es, precisamente, el viaje que nos propone a la mente perturbada de un asesino desviado por sus obsesiones y por sus frustraciones. No se trata de asistir con Frank a la investigación de la escena del crimen, sus pruebas, etc., como en cualquier serie de televisión, ni tampoco se recurre a la tecnología para afinar las pruebas al más puro estilo “CSI“, sino que se nos invita a cometer la imprudencia de llegar a conciliar nuestro punto de vista con el de un verdadero asesino. Se nos propone intimar con su macabro punto de vista para entender sus motivaciones, aceptando de partida que esto es posible, a pesar de que quizás sea la idea políticamente más incorrecta que esconde la serie. La perversión de su propuesta de visionado radica en que nos invita a adentrarnos en esas mentes no con los ojos de la policía, siempre crítica, sino por los ojos de Frank, que en ocasiones deja entrever un nivel de entendimiento con el asesino (que no de complicidad) lamentable pero profundo, como si experimentara una cierta condescendencia con sus paranoyas. Sin duda, la serie se atreve a guiarnos en un viaje que no pocos criticarían y que sólo puede ser consumida correctamente por quiénes aceptan este viaje al centro del HORROR.

Este horror, sin embargo, no se lleva hasta sus últimas consecuencias visuales. Es cierto que, dada la temática, en ocasiones se muestran algunas imágenes difíciles, pero también es cierto que lo macabro de las imágenes no alcanza los niveles vistos en otras obras como Seven” (1995), de David Fincher. El viaje más macabro que propone la serie es el que conduce a la mente del asesino, pero ahorrándonos la negra galería de imágenes insoportables que cabría esperar. Visualmente, la serie parece
más interesada en tejer una estética audiovisual propia que mantiene de forma estable durante todos los episodios y que se caracteriza por transmitir una escalofriante FRIALDAD:

  1. Para empezar, la serie se ubica en la ciudad de Seattle, una de las ciudades más lluviosas y grises de Estados Unidos. Si es cierto que la ausencia de sol afecta a la personalidad de las gentes, Seattle es el mejor sitio para tratar de comprobarlo. De hecho, no es casualidad que dicha ciudad sea elegida con frecuencia cuando se busca un ambiente triste, depresivo y enfermizo (véase la reciente “The Killing”, la versión americana de la serie danesa cuya adaptación fue ambientada en Seattle).
  2. En la línea con el punto anterior, la climatología habitual en “Millennium” es la más propia de Seattle: la búsqueda de los asesinos suele realizarse en ambientes nocturnos o con días grises y cielos siempre encapotados. Todo ello confiere a la serie una atmósfera enfermiza con una notable ausencia de color que desprovee al espectador de toda barandilla de paz o de felicidad. Todo a nuestro alrededor parece contribuir a enfriar un ambiente del que constantemente sólo cabe esperar… lo peor.
  3. El gesto de nuestro hombre protagonista, Frank Black, no se caracteriza por su ternura ni por su alegría, sino por su gesto más bien hierático que transmite su profunda comprensión de la mente y de la depravación, casi sin llegar a juzgar los hechos. Su juicio apenas se llega a sentir en compañía de su familia, a la que siempre trata de proteger, o levemente en compañía de sus colegas de la policía, pero nunca en actitud de reprobación directa del asesino. Pareciera que es el hombre llamado a comprender primero y detener después la barbarie del crimen, pero no a juzgarlo y menos en presencia de otros. Esta ausencia de gesto alegre o feliz, reflejo de la oscuridad que con el paso de los capítulos vamos presintiendo en el corazón de nuestro protagonista, contribuye a transmitir aún más la frialdad extrema de la serie. “El hombre que creemos que lo ha hecho [cometer el asesinato] no es consciente de sus actos. ¿Es eso maldad?” , le pregunta Frank a un sacerdote en uno de los episodios.

La serie tiene, además, un comienzo espectacular con un capítulo piloto que muchos valorarán como el mejor de la primera temporada. Bajo el título de “El francés”, se narra la historia de un tipo que acude a shows eróticos en directo y que acostumbra a mostrar a las chicas a través del cristal pequeños poemas escritos en francés. Se trata de una trama de naturaleza sexual que resume bastante bien la estética, temática, giros, puntos de interés, etc. de la mayoría de los episodios de esta temporada. No en vano, según informa Wikipedia, dicho episodio dio lugar a una novela homónima escrita por Elizabeth Hand.

Milennium

Los episodios de “Millennium”, al igual que algunos episodios de “Expediente X”, incluyen citas a menudo de origen bíblico que guardan alguna clase de relación con la historia que se narra en ellos. Puede ser una cita que explique el depravado comportamiento del asesino, o que explique el punto de vista del cuerdo al respecto de la depravación que se va a mostrar. De un modo u otro, la serie entera guarda una relación singular con la religión que se desarrolla en mayor o menor medida a través del continuum de episodios. De hecho, existen capítulos cuya trama está muy relacionada con la religión y en donde la fé y la iglesia aparecen involucradas en el devenir del episodio. Frank Black también mantiene, como la propia serie, una relación ambivalente con la religión. En el capítulo 1×06, titulado “Venga a nosotros tu reino”, comienza expresando sus reservas con respecto a la fé, aunque termina aseverando que “aún la conserva”, quizás como un vínculo con el mundo de la luz, un anclaje al lado luminoso de la vida que le sirve para no hundirse en las tinieblas de la depravación de los asesinos que persigue. O quizás sea Frank una sombra oscura de la depravación que controla sus instintos y que se esfuerza por mantenerse en el lado correcto, el lado de la luz, donde su esposa y su hija (mujeres, bellas, frágiles…) viven esperando que nunca las abandone ni termine de caer en el abismo de la locura. Quizás sea una sombra fingiendo que pertenece a la luz, estando así más cerca de la depravación macabra cuyas lógicas parece entender mejor que nadie.

Milennium

En definitiva, Millennium” cometió en los 90 el delirio de creer que el viaje macabro a la mente perturbada de un asesino en serie podía convertirse en serie de TV, y acometió el desafío con tanta sinceridad y pasión que se adentró en oscuridades poco propias de la televisión, y desde luego inesperadas en un productor famoso por haber creado “Expediente X”. La serie nos lleva al corazón del HORROR desde una óptica psicológica y empática, preocupante y perturbadora, ahorrándonos las peores imágenes pero tomándose en serio la profundidad de su propia locura. Por eso es la obra  más personal de Carter y por eso ha terminado irremediablemente enterrada sin mucho espacio para reemisiones.

[/one_half]

Siguiente artículo Artículo anterior
  • En los 90’yo era una baby que ya flipaba con Expediente X, que seguro que si vuelvo a verla ahora, entendería mucho más la serie. Quizás pueda redimirme adentrándome en la propuesta de esta serie de la que no sabia de su existencia, has conseguido que me picara el gusanillo 🙂
    Y ya que ha salido el nombre de Duchovny, ¿para cuando una entrada de ‘Californication’?

  • jajajaja “Californication”, ¿eh?. 🙂 Creo que siempre me parece un postre de 20 fantásticos minutos para coronar alguna serie un poco mejor!
    ¡Sí me gustaría escribir algo sobre ella!

  • Aquí lo estaré esperando 🙂

  • Para mi, las mejores series de la historia: Expediente X, Twin Peaks, Doctor en Alaska y Millennium. IRREPETIBLES,MEMORABLES,FASCINANTES,INOLVIDABLES,GENIALES,CAUTIVADORAS,MAGISTRALES,ÚNICAS Y SOBRESALIENTES.Existe el 3D, ésto es 4D,porque ansías tanto formar parte de cada capítulo que sueñas con vivir dentro de cada fotograma de cada uno de ellos.

  • Hola Ricardo. Excelente análisis de una de las 10 mejores series que haya visto. Los Expedientes X también están en esa lista. La actuación de Lance Henriksen es brillante, nunca sobre actuado, ajustado a la atmósfera de cada escena, muy bien. Relatos impecables en cada capítulo, que lamentablemente solo duró 3 temporadas. TCM es un canal de cable que pasa series “antiguas” y que pasa Los Expedientes X, ojalá se animen a lanzar esta serie de gran nivel.

  • Como fan de la serie pasaba para agradecer el articulo. Aun hoy casi 20 años desp es una de las mejores series de Tv de la historia.
    Queremos la vuelta de Frank Black ya! 🙂

    saludos!

  • Hola lei el articulo y dejenme decirles que veia Millenium cuando tenia 17 años y dejenme decirles que entendi la serie se veia claro lo que querian mostrar, fue la mejor serie que vi, persojes muy bien realizados. Y como, a muchos seguro, extraño esa serie, extraño lo que me hacia sentir en ese entonces

Tu dirección de correo no será publicada

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR