“París, Texas”: Cuatro años de vacío, Travis y Jane

Cuatro años de vacío

Hunter: Papá
Travis: ¿Sí?
Hunter: ¿Dónde estuviste todo ese tiempo?
Travis: México

Trataremos de acercarnos al paradero de Travis durante los últimos cuatro años que ha estado desaparecido. Nos adentraremos en el terreno de la hipótesis valiéndonos de la información que el film nos proporciona. Tomaremos como punto de partida el momento en el que Travis desaparece:

Travis: Sólo corrió. Corrió hasta que el sol salió y no pudo correr más. Cuando el sol se ocultó, corrió otra vez. Durante cinco días corrió así, hasta que todo signo humano desapareció.

Travis se halla en un lugar donde “todo signo humano desapareció”. Por la curiosidad de Hunter sabemos que después de la separación familiar fue a México. El film sitúa a Travis cerca de México en este momento:

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Terlingua: una pequeña población del estado de Texas a poco mas de veinte kilómetros de la frontera mexicana. ¿Qué puede hacerse en un lugar así? Dejemos que los personajes del film nos guíen:

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Doctor: Debe estar metido en algún lío. ¿Eh?
Walter: No lo sé. No le he visto en más de cuatro años.
Doctor: A un hombre le pueden pasar muchas cosas en cuatro años. Todo tipo de problemas… Caros problemas.
Walter: ¿Qué quiere decir?
Doctor: Verá… por aquí, de vez en cuando un hombre se mete en líos y… cuesta un poco sacarle.
(…)
Doctor: … ¿Sabe usted si su hermano tuvo algún accidente de coche?
Walter: ¿Accidente de coche? Que yo sepa, no.
Doctor: Entonces debe estar mezclándose con malas compañías.

El doctor vive en ese lugar y conoce bien las situaciones que allí se pueden producir. Pero ¿qué podemos intuir de esos cuatro años de Travis por esos lares?

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Desorientado y sediento. En un lugar tan árido y caluroso es comprensible que sienta sed si lleva tiempo caminando.

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Imaginemos a alguien que vaga bajo un sol abrasador. Si tuviera ocasión de llevar a su boca cualquier tipo de líquido refrescante ¿no lo haría?

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Travis no. Pues encuentra una nevera repleta de cervezas frías y a pesar de la sed acuciante que padece descarta tomar alguna. Contrastando esta imagen con la avidez con la que devora los duros pedazos de hielo para calmar su sed…

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

¿Podría haber estado la noche anterior Travis bebiendo y a causa de una posible resaca rechaza la cerveza? ¿Podría Travis evitar beber alcohol a causa de los problemas que le ha producido estar ebrio? Sabremos más adelante que Travis no tiene problema en tomar cerveza, entonces, ¿por qué en un momento de sed extrema rechaza esta bebida?

Si, como el doctor señala, estuvo metido en líos, quizá eso explicaría el comportamiento de los primeros compases en los que vemos a un Travis desconfiado e inquieto, que escapa de la civilización a la mínima ocasión. ¿Explicaría esto su extraña intranquilidad?

Walter: Bueno Trav. ¿Crees que estás preparado para contarme lo que te ha sucedido en estos últimos cuatro años?
Travis: No. Todavía no.

Walter tiene curiosidad por saber qué ha sido de su hermano estos últimos cuatro años. Pero parece que Travis no está dispuesto a hablar de lo que ha supuesto su vida durante ese tiempo dejando al espectador con la misma duda que sufre Walter.

 

Travis y Jane

A través de la hermosa escena grabada en super 8 percibimos la facilidad que tiene el ser humano para escapar de los momentos felices. Casi sentimos dolor al comprobar que, por momentos, el hombre acaricia la felicidad añorada y, acto seguido, la destruye como si no le perteneciera.

Travis conoció a Jane cuando ella contaba dieciocho años. No sabemos en qué circunstancias se vieron por primera vez, pero su relación empezó siendo muy intensa. Se divertían y el noviazgo adquirió el tono de la inmadurez. El único eje era la diversión, no había otras preocupaciones, todo giraba en torno a ellos dos, nada más existía. Alcanzaron una felicidad de la que hoy no se han vuelto a recuperar. Las responsabilidades quedaban en un segundo plano de tal forma que Travis era capaz de dejar sus trabajos por estar con su pareja en lo que parece un síntoma claro de que esos actos incubaban el germen de los celos, la posesión y la desconfianza hacia Jane. Comienzan a torcerse las cosas; celos y falta de dinero empañan la relación llevando a Travis a un sentimiento de apego desmesurado hacia Jane que desembocaría en fantasías sobre supuestas infidelidades de su mujer. La agresividad y el alcohol ayudaron a destruir a Travis. Quería que su pareja sintiera los mismos celos que él padecía. Así, trató de “ponerla a prueba”, a raíz de una extraña hipótesis; si conseguía ponerla celosa significaría que le importaba. Es en este momento cuando Jane anuncia su embarazo de tres meses.

Tenemos la relación de dos personas que se aman apasionadamente, que no pueden estar separados y cuyo enamoramiento les lleva a vivir una vida irresponsable en todos los sentidos, sintiéndose el centro del mundo, hasta que los celos y la paternidad entran en escena.

Él asume la responsabilidad, se aparta de la bebida, consigue un trabajo fijo (no por el niño, sino por ella) porque siente que al llevar un hijo suyo, ella le ama. Quiere formar un hogar para su pareja, todo en la vida de Travis gira en torno a Jane. Por el contrario, la joven se vuelve irritable desde que nace el bebé, siente su maternidad como una injusticia. Los intentos (vanales, alejados de los sentimientos y relacionados con lo material) de su pareja por reconfortarla son insuficientes.

Durante dos años viven esta situación, después es mucho peor. Travis, agotado y consciente de que sus intentos de consolidar la relación no son suficientes, cae de nuevo en la bebida. Él, borracho. Ella, enfurecida y resentida por haber sido madre perdiendo su juventud con la responsabilidad del cuidado de un niño, y con un único sueño, escapar de allí. (Será el segundo sueño cumplido en este relato). Travis y Jane son dos caras de una misma moneda:

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Travis: Ella era joven. Quería algo y yo no podía imaginar lo que era. (Silencio) No supe ver cuánta rabia había en mí.

El reencuentro entre Travis y Jane se producirá en un Peep Show. Allí volverán a hablar en un espacio que simula una habitación de hotel.

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

No podía ser de otra manera, como una broma del destino, nuestro protagonista se verá enfrentado a su pasado en uno de esos lugares que durante todo el film ha frecuentado con su hermano o con su hijo. Lugares con televisores pequeños, que en ocasiones devolvían la imagen de quien allí se encuentra.

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

Travis se mostrará nervioso, incapaz de levantar la mirada hacia la mujer que tiene en frente.
Entre Travis y Jane siempre hubo un problema de comunicación y de confianza. Incluso con un cristal por medio son incapaces de mirarse y hablar sobre los problemas que les hacen sufrir.

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

No querrá ver que es la madre de su hijo quien está al otro lado. No querrá ver que es la mujer que ama quien aparece tras el cristal, cumpliendo esos pensamientos oscuros que Travis tenía y que provocaban sus celos. Será mucho peor cuando escuche la voz al otro lado. Tardará en mirar pero sabrá que es ella, reconoce su voz. Finalmente, al verla sonreír, no podrá ocultar que aún está enamorado de Jane. A causa de ese amor que siente no querrá ver su cuerpo desnudo. Él no es un cliente. Esta situación confundirá a Jane, pues no es lo normal en su trabajo.

Poco a poco veremos una transformación en Travis. Se mostrará duro en sus palabras e interrogará a Jane abordado por los celos. Recapacitará y se disculpará impidiendo que Jane se marche, circunstancia que servirá para que Travis sea consciente del problema que existe.

Él y Jane no pueden estar juntos, las heridas abiertas han dejado una profunda marca que necesita un período muy largo para cicatrizar.

 

Jane

Hunter: ¿Crees que todavía la quiere?
Anne: ¿Cómo voy a saber eso?
Hunter: Yo creo que sí.
Anne: ¿Por qué lo dices?
Hunter: Por la manera en que la miraba.
Anne: ¿Quieres decir, cuando la vio en la película?
Hunter: Sí. Pero esa no es ella.

¿Quién es Jane en realidad?

Al poco de abandonar a Hunter, Jane llamaba a Anne para preguntar por su hijo. También preguntaba por Travis, pero sólo al principio. Las llamadas eran emitidas desde distintos lugares de Texas. No tenía estabilidad. Sufrió una gran presión a causa de los celos de su pareja y se sentía abrumada por la maternidad. La vida de Jane dio un giro la noche que intentó quemar vivo a Travis antes de abandonar a Hunter en casa de Walter y Anne.

Dadas las circunstancias, Jane confiesa que nunca podría ser una madre para Hunter.

Después de vagar sin rumbo, en el último año encontró cierta estabilidad en Texas. Jane ya no llamaba para preguntar por su hijo, pero el día cinco de cada mes ingresaba cantidades de dinero en una cuenta corriente a nombre del niño. ¿De dónde procedían esos ingresos?

A través de la figura de Travis descubriremos cómo es el lugar donde Jane se gana la vida, acercándonos un poco más a la personalidad de una mujer acostumbrada a tratar con cierto tipo de hombres. Hace tiempo que perdió la inocencia y conoce bien los entresijos de ese mundo.

Jane insinúa que gran parte de su trabajo consiste en escuchar, pero ¿quién escucha a Jane? ¿Dónde descarga aquello que lleva dentro? ¿A quién le puede contar que no es capaz de ver a través de fotografías el crecimiento de su hijo? ¿A quién explicar que no tenía la madurez o preparación suficiente para hacerse cargo de un niño? ¿Con quién hablar de esa incapacidad para rehacer su vida después del fracaso familiar sufrido?…

Vemos cómo Jane es atravesada por una sensación de vacío que intentará cubrir incluso con Travis. Tratará de detener la marcha de quien fuera su pareja, no porque sienta amor hacia él, sino por un sentimiento de abandono y por una extraña ilusión que lleva a Jane a creer que necesita el calor de alguien a quien no ha visto en los últimos cuatro años. Es la angustia que produce la soledad quién pedirá a Travis que permanezca cerca, no el amor que pueda sentir hacia él. El miedo se esconde tras los ruegos de Jane. El único consuelo que le queda es el reencuentro con su hijo.

 

Epílogo

"Paris, Texas" (Wim Wenders, 1984)

No sabemos qué ocurrirá después del reencuentro entre Jane y Hunter. Quizá en la novela de Faulkner que vemos en el interior del coche de Jane -o más concretamente en el personaje de Lena Grove, y en lo que sucediera después de su parto- encontremos pistas sobre la posible dirección de Travis, Jane y Hunter en adelante.

No sabemos qué ocurrirá después del reencuentro entre Jane y Hunter. Quizá en la novela de Faulkner que vemos en el interior del coche de Jane -o más concretamente en el personaje de Lena Grove, y en lo que sucediera después de su parto- encontremos pistas sobre la posible dirección de Travis, Jane y Hunter en adelante. Pero será mejor no dejar vagar demasiado lejos nuestra imaginación y hacer caso de las palabras del maestro: "Una buena regla de la labor analítica aconseja conformarse con la explicación de lo existente, sin tratar de explicar lo que aún no ha llegado a producirse"

Pero será mejor no dejar vagar demasiado lejos nuestra imaginación y hacer caso de las palabras del maestro:

Una buena regla de la labor analítica aconseja conformarse con la explicación de lo existente, sin tratar de explicar lo que aún no ha llegado a producirse

 

 

BONUS FINAL: “The searchers” (“Centauros del desierto”) en “París, Texas”
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