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“The Newsroom” de Aaron Sorkin, muy digno final para su Trilogía de los Medios

16/12/2012 -
4 comentarios
Y tras “Sports Night” y “Studio 60”, Aaron Sorkin cierra su trilogía sobre los medios de comunicación con “The Newsroom”, una serie de TV ambientada en una cadena de noticias por cable y su equipo de redacción que, cada día, produce un programa de noticias empeñado en mantener su independencia informativa, su integridad y su espíritu crítico.

Lo de Sorkin y los medios de comunicación es ya algo más que una ocurrencia, y de hecho a nadie se le escapa que el guionista elige estos ambientes porque siente pasión por las diatribas morales y profesionales del periodismo en donde sigue buscando la grandeza de los grandes hombres. No en vano, los propios títulos de crédito de la serie, comienzan integrando en fundidos las imágenes de los grandes presentadores de noticias de la historia de la televisión americana, es decir, grandes nombres que inspiran el respeto de las actuales y seguramente futuras generaciones de periodistas. Sorkin trata de mostrar cómo un equipo de personas trabajan para parecerse a los grandes, con la idea de perseguir la verdad, y siempre en la estela de las mejores costumbres periodísticas. Y semejante hilo conductor se plantea desde su mismísima (e irresistible) escena inaugural que la cadena HBO empleó para el trailer de la serie de TV y que ya es uno de los momentos más emblemáticos de toda la serie. A vueltas con la pregunta: “¿Por qué América es el mejor país del mundo?” y la respuesta “No lo es.” de su personaje principal, Sorkin da el pistoletazo de salida para la serie y sigue demostrando que domina el arte de las escenas inaugurales (veáse también “Studio 60” y su capítulo piloto).

The Newsroom” comparte con “Sports Night” que ambas series de televisión cuentan el trabajo en la redacción de un medio de comunicación, y más concretamente dedicado a las noticias. No obstante, la segunda, con un formato de 20 minutos por episodio y en clave de humor, apenas contaba con el tiempo y con los mecanismos narrativos para abordar relatos que permitieran mostrar la grandeza de sus profesionales que parece ser a menudo el verdadero foco de interés de Sorkin. Aunque los personajes de “Sports Night” se encontraban a menudo con diatribas en donde dejar ver su íntegra factura personal, la altura de sus retos era más bien proporcional a la breve duración de sus capítulos. No obstante, en “The Newsroom”, el guionista se dota, por un lado del tiempo (capítulos de 40 minutos de media) y por otro de personajes de altura (dignos profesionales de grandes valores) con los que abordar realmente el proceso de inteligibilización de la realidad y las decisiones (a veces difíciles) que le acompañan.

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Studio 60”, también en formato de 40 minutos, parece un punto de transición entre la propuesta más ligera (“Sports night”) y la más ambiciosa (“The Newsroom”) de la Trilogía de los Medios que Sorkin está ahora cerrando. No en vano, la mediana de los tres hermanas fue la siguiente serie de TV de Sorkin tras la inmensa “El Ala Oeste de la Casa Blanca” (un paréntesis en la Trilogía de los Medios que en realidad quizás ni siquiera estuviera aún en la mente del guionista). En “Studio 60” el foco del escritor se centra más en los personajes a los que hace dialogar con la brillantez inconmensurable con la que lo hacían los personajes de “El Ala Oeste de la Casa Blanca” demostrando que Sorkin es uno de los mejores escritores de televisión de nuestro tiempo. Sin embargo, el formato recreativo del programa producido rebajó en alguna medida la altura de los retos de sus personajes, faceta en donde “The Newsroom” tratar de brillar con luz propia al enfrentarse a los grandes asuntos de la actualidad nacional (de Estados Unidos) e internacional.

The Newsroom” pasa revista a los grandes acontecimientos de la actualidad para mostrar cómo sería el trabajo de sus grandes hombres ante los acontecimientos más importantes de nuestra historia. No es una serie sobre un programa de humor, ni sobre un programa de noticias deportivas, a menudo el postre de la verdadera actualidad, sino que nace para mostrar el valor de los profesionales que se dedican a la verdadera información, la que articula y sostiene la democracia en la que sabemos que Sorkin cree fielmente desde los tiempos de “El ala oeste de la Casa Blanca”.

Así, el guionista escoge los acontecimientos más importantes acaecidos durante el año 2011 (el gran vertido de petróleo
de BP, el ascenso imparable del Tea Party, las revueltas democráticas en los países islámicos, etc.) y nos cuenta en qué consiste el proceso de contar realmente la verdad cuando todos estos acontecimientos implican gran complejidad y un fragmentado mapa de intereses que siempre trata de condicionar su forma de contar las noticias. Como se ve, la elección de los acontecimientos del 2011, donde el sentido político forma parte crucial del criterio de selección, selecciona ya a la audiencia que, con seguridad, elegirá “The Newsroom”, puesto que no planteará atractivo alguno para audiencias no informadas o sin un interés mínimo por los asuntos internacionales de nuestro tiempo. Es la faceta “civilizadora” de un Sorkin que ya no sabe cómo gritarlo más fuerte en sus series de TV.

¿Cuánto de Sorkin es “The Newsroom”?. Sin duda, es una serie de íntegra factura Sorkin, aunque quizás haya algunos asuntos en los que su sabor ande algo diluido. Los grandes asuntos, las grandes decisiones morales, la integridad de sus protagonistas, su provisional flaqueza ante las adversidades, el idealismo, el rupturismo, el sentido crítico, el orgullo de la civilización, etc., son valores que habíamos disfrutado en “El Ala Oeste de la Casa Blanca”, en “Studio 60”, etc. y que sí están de nuevo presentes, a pleno rendimiento, en esta nueva serie. ¿Qué se echa de menos? Quizás algo de aquella velocidad y originalidad extrema en los diálogos que nos habían maravillado en series anteriores y que en esta ocasión parecen haberse “normalizado” en cierta medida. Es cierto que cualquier amante de Sorkin detectará sus formas, sus lógicas, y sus más propios rincones, pero quizás le gustaría que su sabor fuera aún más intenso. Quizás haya sido una exigencia de producción para democratizar en alguna medida el acceso a la serie para evitar que termine arrinconada, como pudo pasarle a “Studio 60”, que apenas pudo contar con una sola temporada (eso sí, larga, con más de 20 episodios). Parece que “The Newsroomha nacido con un ojo (¡sólo uno!) puesto en los números de audiencia de tal forma que aunque sea un producto Sorkin, pueda ser disfrutado también  por todos aquellos que ni saben quién es él, ni por qué sus productos para televisión son tan diferentes y tan especiales.

Además, la serie se toma su tiempo para entregar sus momentos más culminantes. De hecho, estos no aparecen en los primeros capítulos y eso puede desalentar a cierto fragmento de la audiencia ávida de encontrar pronto lo que definirá la verdadera talla de sus personajes y de la propia serie. Al contrario, ésta necesita algo de confianza para alcanzar esos momentos tan intensos en los que Sorkin mostrará el valor del equipo de personajes. Los que esperen, encontrarán algunos finales realmente emotivos, grandes, algunos de esos momentos que sólo Sorkin sabe crear para la televisión, y en los que parece iluminarnos a todos con la auténtica luz de la mejor humanidad. Es, sin duda, la mejor recomendación para quienes comiencen a ver la serie: Concederle algo de tiempo.

Llama la atención que Sorkin, en esta ocasión, escora a su personaje principal hacia la derecha en lugar de la izquierda, área política habitual de Sorkin abundantemente reflejada en series como “El Ala Oeste de la Casa Blanca”. Pareciera que el guionista pretende con esta decisión de narración plantear que la persecución de los grandes valores y las mejores decisiones profesionales del periodismo de primera línea están al alcance tanto de una visión demócrata como de una visión republicana, seguramente motivado por el hecho de que los protagonistas principales de “El Ala Oeste de la Casa Blanca” eran demócratas. Es más, el objetivo habitual de Sorkin de mostrar a sus personajes tras los grandes valores hizo que estos, demócratas, transmitieran la idea seguramente equivocada de que Sorkin mantiene que la consecución de estos grandes logros están al alcance exclusivo de la izquierda. En “The Newsroom” el habitual idealismo patológico de sus personajes va tras la estela del posicionamiento republicano de su personaje principal. Sorkin se sacude así un lastre que le ha acompañado desde los tiempos de su serie más politizada.

En definitiva, una propuesta de indudable calidad, un alegato real por la democracia, una serie inteligente, civilizadora, con muchos de los ingredientes habituales de la dieta Aaron Sorkin y, de nuevo, la más digna apuesta televisiva del momento.

Así visto, cuesta pensar que Sorkin abandone jamás las series de televisión relacionadas con los medios de comunicación, cuyos valores, es evidente, son los del propio Sorkin. En esta serie, el protagonista principal, hasta se le parece.

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  • Sólo llevo 4 capítulos de la serie, y ya estoy buceando dentro de ella, observando a cada personaje, diálogo, confrontación, situación, etc, como si de la gran barrera de coral se tratase. Menos mal que tenemos a gente como Sorkin para disfrutar no sólo de un buen producto, sino para hacernos pensar y sentirnos inmersos en las situaciones que cada capítulo nos plantea.
    ¡Y qué gusto es leerte, Ri! espero que escribas sobre otras series y me sigas dejando ojiplática! jejeje :)

    • The newsroom es cierto que es puro Sorkin, aunque como bien explicaba Richard en el artículo, creo que en esta ocasión, ha pretendido hacer una serie que mantenga sus señas de identidad como serie “made Sorkin” pero con el objetivo de acercarse a más agente. Desde luego, por los personajes y por esa gran trama que nos pone encima de la mesa que es el trabajo en la sombra de una redacción de noticias, tiene capacidad y atractivo de sobra para conseguirlo.
      Prueba de ello es que gente no habituada a este tipo de series me han comentado “Marcos, me ha enganchado”.
      A ver qué tal la segunda temporada….

  • Jajaja mira a Tena, por fin podemos ver una serie que nos encante a los 2 juntos.
    Ya vi el último capítulo y con esa canción de los Who, Baba O’realy… Pelos como escarpias! Deseando que llegue ya la 2a temporada :)

  • Creo que el tema de los medios de comunicación es muy interesante y la manera en que The Newsroom HBO la muestra me encanta, creo que es de humanos errar y vale la pena reivindicarse para llevar información verás a la audiencia.

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