Subhistoria de “The young pope”: El reencuentro con el objeto

De acuerdo con la propia teoría del objeto perdido, de la falta en ser inscrita en todo hombre o mujer, es decir, de esa pérdida que se produjera en un momento arcaico, es de donde surge la posibilidad de la “elección de objeto”, es decir, la constitución de una relación entre el sujeto incompleto y un objeto que se le ofrece. Y el encuentro con ese objeto sería, en realidad y como hemos dicho ya, un “reencuentro” con el objeto que fuimos, no que tuvimos. Bueno, en el plano de Lenny, el más esperado y deseado de los reencuentros es el que tendría lugar con sus padres, y muy particularmente con su madre. Aparte de los encuentros, o mejor dicho, desencuentros, en los que sus padres huyen de él y zarpan por los canales de Venecia dejándole deliberadamente atrás, Lenny también fantasea con un encuentro amoroso con ellos, un “sueño de deseo” paradigmático en el que se abrazan y se aceptan con ternura. Es la estampa del reencuentro con el objeto perdido en su faceta más arquetípica que podremos encontrar en “The young pope y que se daría en estos términos:

"The young pope" de Paolo Sorrentino

Pero, lógicamente, solo sucede en el plano de la fantasía, y por cierto con un enorme y doloroso coste, como podemos ver en el último de los fotogramas elegidos anteriormente.

Un plano, sin duda, paralelo a la realidad, diríase paradisíaco, en donde el reencuentro se produce. No obstante, ¿podría mejorarse sustituyendo este “reencuentro” por una escena anterior a la separación? Bueno, Lenny, desde luego, también la recuerda para nosotros conforme a la más paradigmática de las escenificaciones del Paraíso:

El Paraíso de Lenny-Sorrentino ("The young pope")

Ciertamente, y como viene siendo costumbre, su madre constituye el objeto más brillante y central de cuantos se proponen a la mirada compositiva del plano. Uno, por cierto, que contemplado en su conjunto, nos devuelve, como decíamos, una estampa de absoluta calma, felicidad, familiaridad, agua, naturaleza, etc., es decir, la viva imagen del Paraíso. De hecho, el brillo de la figura de su madre, casi nos evoca su existencia en otro plano más elevado de la realidad, que podría justificarse por la evanescencia tópica de nuestros recuerdos, o mejor, muy oportunamente, por la condición divina de los personajes en tanto que habitantes de este Paraíso. Y es que, en su elucubración, Lenny continúa desarrollando su fantasía paradisíaca… en la que localizaremos un recuerdo furtivo de su madre como la más irresistible y deseable Eva del Génesis:

La madre de Lenny en "The young pope" de Paolo Sorrentino

Una que, por cierto, aparece desnuda, como la Eva original; enseñaría su pecho, como en la sempiterna fantasía de Lenny-Paolo; y que, por supuesto, miraría al cielo. Es una imagen furtiva, apenas dura un segundo, pero evoca de forma radical el arquetipo con respecto al cual, Lenny dibuja-recuerda a su madre-perdida.

La madre de Lenny en "The young pope" de Paolo Sorrentino

Por más imágenes que Sorrentino nos ofrezca de ese gran objeto perdido, mirando al Cielo, desnudando su pecho, nunca tendremos suficientes. Igual que Lenny:

La madre de Lenny en "The young pope" de Paolo Sorrentino

Decíamos, siguiendo a Freud, que aquella pérdida, el objeto que nos falta y que se nos resiste infructuosamente, no es solo algo de nosotros de lo que ya no disponemos, sino que dicha parte constituyó muy efectivamente una parte de nosotros mismos. Es decir, “fuimos eso que perdimos”. Para Lenny, uno de sus objetos más amados fue la pipa que su padre le entregó cuando fue abandonado, y que, siguiendo sus instrucciones, ha llevado siempre consigo. Tanto la ha llevado, que es una parte de sí mismo. Pero a ese objeto, le falta otra parte, una que perdió un día de su vida y que no pudo recuperar. Si la pipa representa algo de su padre, la reunificación de las piezas de esa pipa evocaría una forma de reencuentro. Y la imagen, de hecho, llega:

La madre de Lenny en "The young pope" de Paolo Sorrentino

La pipa se reúne con su mitad perdida y la imagen lo muestra con un encaje perfecto entre las piezas. Sin embargo, no olvidemos que ningún objeto es del todo adecuado para un sujeto; es lo que Freud observa como la “no adecuación entre sujeto y objeto. Y, curiosamente, ése será el destino del “objeto reencontrado”, es decir, el de revelar la impostura que, en el fondo de sí, supone para Lenny. Y es que, de hecho, sabemos que ese objeto prefigura el reencuentro con unos padres… pero unos padres falsos, unos impostores:

"The young pope" de Paolo Sorrentino

¿Y cómo descubre Lenny que no son su verdadero objeto perdido? Bueno, la pista nos la había dado Sorrentino en el recuerdo paradisíaco de Lenny:

"The young pope" de Paolo Sorrentino

Lenny: No son ellos. Valente, saque a estos impostores de mi casa inmediatamente.

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