El Evangelio según Sorrentino

Concibiendo The Young Pope y The New Pope como un binomio, como un díptico románico que se puede abrir y cerrar a nuestro antojo, podemos ver que nada (nadie) está concebido como un ser que permanece fijo, sino que hay una fluctuación, una dicotomía si se quiere pensar en esos términos, una paradoja allá donde se mire. Los títulos encierran en sí ya esa paradoja: The New Pope de la segunda temporada no es un “young pope” como el de la primera, pero el “Young Pope” de la primera temporada dice de sí mismo al final de esta segunda temporada: yo no soy moderno, soy ancestral. Modernidad y juventud no van en el mismo conjunto, una cosa no lleva a la otra. Esta idea camina a lo largo de la serie, acentuándose en la segunda temporada. Aquí hay muchos lobos con piel de cordero, corderos con piel de lobo, corderos que se creen lobos y lobos que se creen corderos. Aquí los personajes se habitan, pudiéndose mudar hacia otro cuando las circunstancias son propicias.

Obviamente en una serie de carácter religioso las referencias bíblicas son una constante, pero… ¿y si Sorrentino hubiera concebido la serie como un Evangelio per se? Tratemos de desenmascarar a cada personaje, a la vez que descubrimos todas las referencias bíblicas (algunas de las numerosísimas que hay) y artísticas.

Tan sólo hace falta una visita a cualquier pinacoteca, por ejemplo el Museo del Prado, para hacerse una reflexión acerca de la relación simbiótica entre el arte y la religión. Desde el  momento en que los primitivos cristianos abandonaron las catacumbas, la necesidad de representar a Jesucristo se fue perfeccionando y convirtiendo en una necesidad, para dar paso posteriormente a un mero elemento decorativo de una iglesia o una casa. Casi se podría afirmar que la cultura en general, y el arte en particular, se han beneficiado de la religión, y que por el contrario, el arte ha ayudado a que la religión sea algo “tangible”.

Tarkovski, de tradición cristiana ortodoxa, decía: “La cultura no puede existir sin religión. A la religión se la sublima en la cultura y a la cultura en la religión. Es un proceso de interdependencia. Si una sociedad necesita espiritualidad empieza a crear obras de arte y a generar grandes artistas. Si no necesita la espiritualidad, una sociedad se puede apañar sin arte, pero crecerá el número de gente infeliz”.

¿Podemos afirmar que Sorrentino ha creado un símil de Evangelio de Lenny/Pío XIII? Ayudándonos de las imágenes de la serie iremos haciendo una comparación entre estas y las obras de arte que han ido narrando cada momento paralelo en la vida de Jesucristo. Es más, no es ningún atrevimiento afirmar que desde el principio de la serie, el personaje de Jude Law se nos asemeja al nuevo Mesías, tanto que en la segunda temporada esta idea se desliza por cada conversación, cada acto y cada escena.

¿Estaba anticipando The New Pope la segunda venida de Cristo, tan anunciada en la Biblia? Fijémonos en el título: “el nuevo Papa”. ¿Se refiere a uno nuevo (dos, para ser más exactos) que viene después de Pío XIII, o que ahora la situación, el escenario, son distintos? Veremos cómo cada una de estas ideas va a estar compuesto como el negativo y el positivo de una fotografía, en forma de espejo, o como el ying y el yang, formando parte de un todo, pero mirándose de manera separada.

Empecemos por ver qué sabemos de la segunda venida de Cristo:

-En el Apocalípsis (1:7) se dice que “verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria”.

-En el Apocalípsis (16:15) dice “he aquí, vengo como ladrón” (importante aquí el uso de la primera persona del singular).

-En Mateo (24:44), hablando sobre esa segunda venida: “Pero antes es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación”.

-Otras de las “condiciones” que se tiene que dar antes de la segunda venida son la persecución de los cristianos y la profanación de lo más sagrado.

 

Lenny / Pío XIII / ¿El Mesías?

Las primeras escenas del primer episodio de The New Pope nos muestran a Pio XIII tumbado en una camilla con respirador, delante de una cruz iluminada, y siendo atendido por una monja. Esta escena enlaza con las últimas de la temporada anterior, momento en el que veíamos al Papa cayendo inconsciente durante una homilía pública en Venecia. El Papa está inconsciente y respira gracias a la ayuda de un respirador artificial. La monja lava cuidadosamente el cuerpo tan sólo cubierto con paño cubriéndole los genitales. Esta escena enseguida la podemos conectar con el momento en el que, después de muerto, Cristo:

“…(José de Arimatea) lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie. Era día de la preparación, y estaba por comenzar el día de reposo. Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto el cuerpo. Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día del reposo”. (Lucas 23: 53-56).

Analicemos los paralelismos: a Cristo le acababan de crucificar y aquí también vemos una cruz, además de un tamaño que bien podría ser la del original, y que está iluminada, está ¿llameando? ¿encendida? por el hecho acontecido en ella.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

En las representaciones artísticas los genitales de Cristo se han cubierto con el llamado “paño de pureza”, pero realmente este elemento tan sólo aparece en uno de los Evangelios Apócrifos (Evangelio de Nicodemo 10:1), aunque la representación artística de este momento ha contado desde el principio de los tiempos con el paño. Aunque tenemos ejemplos bellísimos en los que el artista se decantó por no cubrir los genitales, como el Crucificado de Brunelleschi.

La monja que cuida a Pío XIII se asemeja a María Magdalena, esa mujer que la tradición ha asociado con una prostituta, aunque realmente en los evangelios canónicos la información sobre esta figura es bastante escasa.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Inf. Der.: La Piedad, José de Ribera.

Pero al igual que en los evangelios, aquí nuestra María Magdalena enjuaga el cuerpo de Cristo/Lenny, y al igual que en los evangelio apócrifos (más concretamente en el Evangelio de Felipe, en el que María Magdalena aparece como “compañera” de Cristo), aquí la relación con el Papa es bastante estrecha, por no decir que es quien tiene con él una relación más íntima, ya que es la única que está en contacto con él, piel con piel. Y efectivamente, la monja tampoco puede esconder la “pasión” que siente por su Señor, tanta, que no puede evitar masturbarse después de lavar el cuerpo del Papa.

Pero ¿es acaso lo que viene la Resurrección de Cristo, o es aquí donde comienza la Pasión de Lenny?

Ya hasta el capítulo 2×7 no vemos un cambio, un indicio de lo que va a acontecer… y ni siquiera ha empezado la serie, pues aparece en su propia cabecera. Pasamos de las monjas que bailan alrededor de una cruz encendida (como la que está en la misma habitación de Lenny) a ver a Lenny saliendo del mar, resplandeciente; incluso su bañador blanco, como el paño de pureza, resplandece, brilla.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Y con la misma banda sonora que en la primera temporada (Hendrix), Lenny se da un baño de masas entre mujeres en bikini, entre las que se encuentran Esther y Sofía. Al final de este paraíso (parecido al prometido Paraíso musulmán, el cual está lleno de vírgenes esperando al fiel), está su madre, vestida de azul tal y como la recordamos en la primera temporada. Aquí incorpora un velo cubriendo el cabello, como una Virgen María. Al pasar Lenny, su madre cae al suelo como desmayada, en una postura que ya hemos visto en un obra de arte. ¿Nos suena?

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Derecha: El Descendimiento, Rogier Van der Weyden.

La madre de Lenny se parece a la Virgen María en “El descendimiento” de Roger Van Der Weyden, sito en el Museo del Prado.

Pero veamos la diferencia en la postura; en efecto, podemos ver que la postura está “en espejo”. Comparemos esta imagen con la de Lenny desmayándose en la primera temporada, porque también está “en efecto espejo”, el positivo y el negativo. Y, ¿por qué? En esta breve cabecera, podemos saber la trama de esta segunda temporada, podemos saber “de qué va”, cuál es la idea principal que recorre toda la historia. En la primera temporada, la madre de Lenny era una constante que se deslizaba en cada recoveco. En esta segunda temporada, la madre de Lenny, “la madre”, ya no es la idea central. Ese “ya no necesito a mi madre” provoca que físicamente su madre se desmaye al igual que la Virgen María al ver cómo descienden el cuerpo de su hijo de la cruz. Aquí, la madre de Lenny se desmaya porque este ya no la necesita, ya no ocupa el centro de sus pensamientos. Lenny ha descendido simbólicamente de la cruz para empezar una nueva vida, como la segunda venida de Cristo. En la primera temporada es Pío XIII el que se desmaya en brazos de Esther en la misma postura que Cristo en La Pietá. Otra vez el efecto “espejo” o positivo-negativo entre las dos imágenes.

También en esa misma cabecera podemos ver otro detalle importante que va a marcar el futuro de Lenny. Lenny, recién salido del mar, se acerca a Esther, le da un beso y coge un cigarro de la cruz que lleva del cuello.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Derecha: El beso de Judas, Giotto.

Esta escena rememora un momento clave en las Sagradas Escrituras, en el que a través de un beso, Judas Iscariote indica al que tienen que arrestar: “Al que yo bese, ése es: arréstenlo y llévenselo bien sujeto. Así que se acercó a Jesús y le dijo:

-¡Maestro!

Y lo besó” (Marcos 14:43-46).

Al igual que en los Evangelio este hecho provoca que arresten a Jesús y le crucifiquen y que Judas termine ahorcándose, en la serie este beso es el hecho provoca un paralelismo: Pío termina sacrificándose y “crucificado” y Ester termina en la cárcel. Pío, al igual que Judas, besa  a Ester indicando “me traicionará a quien yo bese”…y de paso, terminará encarcelado.

Como vamos a empezar a ver, Esther pasa de ser una cuasi Virgen en la primera temporada a ser un Judas Iscariote. Va a ser el Judas Iscariote de Pío XIII, ya que veremos a otros. Y para mantenernos en la idea del efecto espejo, del negativo y el positivo, aquí Judas es una mujer, y está rodeada de mujeres, no de hombres, como en el relato bíblico. De santa a traidora.

Cuando Lenny despierta del coma (2×07), se queda en Venecia, en la casa del médico que le ha atendido, no pudiendo reprimir el pensamiento de que lo que ha ocurrido ha sido un milagro. Allí conoce a su mujer, Ewa, y su hijo Arek, postrado en la cama desde su nacimiento y con pocas posibilidades de cura. Podemos ver la semejanza (¿o es deformación?) del nombre de la madre, Ewa, con Eva, la primera mujer creada para ser compañera de Adán. Arek, cuyo nombre viene del hebreo significa “montaña de fuerza”, como si al imponerle este nombre se le intentara insuflar la fuerza que físicamente no tenía. Ewa confía plenamente en que Pío XIII es el nuevo Mesías y que en sus manos está la recuperación de su hijo. Este episodio nos recuerda al episodio de Lázaro y sus hermanas Marta y María, a cuyo hogar acude Jesucristo ante la noticia de que su amigo Lázaro está muy enfermo.

La belleza de Ewa no pasa desapercibida, que es comparada con una Dolorosa.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Derecha: Santa Marta, Parroquia de San Andrés, Sevilla.

A la que se puede comparar con Marta de Betania, la hermana de Lázaro. De las hermanas, Marta fue la que acogió a Jesús con más recelo y María con más calidez.

El Papa intenta “resucitar” a Arek, exhortando a Dios: “¡Hazle un hombre!”, que recuerda en cierto modo a esa famosa frase: ¡Levántate y anda! En un momento dado Arek parece que se va a recuperar, pero no, tan solo consigue que levante un brazo y que reaccione con una lágrima ante unas palabras susurradas en el oído.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Derecha: La resurrección de Lázaro, Rembrandt.

Una vez más aparece la imagen de la Dolorosa, esta vez como la Pietá, sin negativo, aquí es una madre doliente con su hijo en brazos.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Derecha: La Piedad de Miguel Angel.

Parece que la posición de Cristo en esta imagen y en todas las representaciones que de ella se hagan en la serie va a ser de suma importancia.

Y como va ocurriendo en esta temporada, los hechos que acontecen van en “negativo”: el Papa no solo no resucita al chico, sino que termina falleciendo. Juntando a sus padres les dice que les va a enseñar un milagro. En ese momento ven el ¿alma? de Arek subir al cielo, como el alma del Señor de Orgaz, Gonzalo Ruíz de Toledo, en el famoso cuadro de el Greco. Pío XIII ha cumplido lo que se esperaba de él con creces: Arek es más que un hombre, es un ángel.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Abajo: El entierro del Señor de Orgaz, Greco.

Está claro que la concepción de Arek no fue milagrosa, como en el caso de la Virgen María, pero al final de la serie vemos que el círculo de esta historia se cierra, e incluso le conceden a Ewa el honor de ser una auténtica Virgen Dolorosa, y al final de la historia la vemos embarazada.

Uno de los momentos más esperados de toda la trama es el encuentro entre los dos Papas: ocurre en el último capítulo (2×09). La audiencia tiene lugar bajo un cuadro que representa el Prendimiento de Jesucristo.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Aquí hablan de que Pío XIII va a ser el que hable con el Califa; en cierto sentido, Pío va a sacrificarse, al igual que Jesucristo, que en este momento en el Huerto de los Olivos, se sacrifica y se “deja” prender. Esto marcará la Pasión de Jesucristo, al igual que marcará la de Pío XIII.  Y precisamente la Pasión empieza con el camino ascendente hacia el Gólgota, la Vía Dolorosa; camino que Pío emprenderá cuando vaya al colegio donde se cree que los terroristas islámicos han asesinado al maestro de escuela. Esto marcará un antes y un después, ya que allí se dará cuenta de la traición de Esther, recordándonos a esas palabras de Cristo en la Cruz: “Padre, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46). Curiosamente estas palabras son pronunciadas anteriormente por Esther.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Sup. Der.: Cristo llevando la cruz, Giovanni Battista Tiépolo. Inf. Izq.: Cristo con la cruz a cuestas, El Bosco. Inf. Der.: El camino al Calvario, Tintoretto.

Pío XIII se da un baño de masas cuando da una homilía en la Plaza de San Pedro ya como Papa, el único, tras la renuncia de Juan Pablo III. Pronuncia en alto las ideas que todo el mundo tiene en mente: -¿Soy el Padre o el Hijo? ¿Cristo o Anticristo? Lo maravilloso de estas preguntas es que no tenemos las respuestas-reflexiona ante la multitud. Y el Papa, tal y como hizo Cristo en multitud de ocasiones, baja a la plaza para dar abrazos y besos, para dejarse abrazar y ser besado por la gente que deseaba verlo. Lo alzan y se lo van pasando, como si una estrella de rock se tratara. Pero si nos fijamos bien en la postura, está crucificado, lo han crucificado.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Al igual que Cristo, ha sido crucificado por aquellos a los que amaba. En su rostro hay una mueca de dolor, no de gozo; Pío está sufriendo, se está sacrificando por nosotros y está a punto de ¿morir?  Dándose cuenta de que el Papa no está consciente, lo llevan en volandas al interior de la Basílica de San Pedro, donde unas mujeres lo depositan a los pies de la Pietá de Miguel Ángel. Analicemos estas últimas escenas. Un grupo de mujeres, monjas, son las encargadas de portarlo. Esta escena sería la opuesta a la Resurrección de Cristo, ya que a las primeras personas a las que se aparece Cristo resucitado es a un grupo de mujeres, que han sido identificadas como las mujeres de confianza de Jesús.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

Inf. Izq.: Santo Entierro, Caravaggio. Inf. Der.: La muerte de Cristo (La Deposición), Pontormo.

Lo depositan a los pies de una escultura que ya a lo largo de la primera temporada ha sido una constante. Es más, ya en la primera temporada pidió que le cerraran la Basílica para poder contemplar la escultura. Y las referencias son constantes, aunque en esta ocasión, y como viene siendo una constante en esta temporada, colocan el cuerpo del Papa en el lado opuesto, siendo el negativo respecto al cuerpo de Cristo en la escultura. Pío no está en los brazos de su madre ni de ninguna mujer, ya se ha liberado de eso, ya lo ha superado.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

La Piedad de Miguel Angel

Y por supuesto, y tomando la figura de Lenny como la de ese esperado Mesías, que ya “no puede morir” porque ya murió y resucitó una vez, le vemos cerrar su aparición en esta temporada, adentrándose en el mar, con el mismo bañador blanco, resplandeciente, que usó al salir, pero si nos fijamos en el gesto de su rostro, esta no vez no está alegre, está serio, compungido y hasta con señal de estar pasando por un momento doloroso.

"The new pope" de Paolo Sorrentino

¿Ha muerto el Papa? ¿Ha vuelto a resucitar? Parafraseando al propio Pío XIII: lo maravilloso con estas preguntas es que no tienen respuesta.

Continúa a la segunda parte del análisis

 

 

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