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Emmanuelle sigue siendo (casi) una niña

El erotismo, considerado con gravedad, trágicamente, lo trastoca todo.
Georges Bataille, “Madame Edwarda”, 1937.

“Este año los Reyes Magos, tan generosos con los niños, han traído a los mayores ese juguete universal y maravilloso llamado Emmanuelle. Ya está aquí, pregonando en las carteleras su clasificación “S”, que añade aún más aliciente al espectáculo, como manzana prohibida de un hasta hoy paraíso deseado (...) Esta burguesía a la que los Reyes de Oriente han traído su regalo de Emmanuelle por ser juiciosa y aprobar con buenas notas su curso de democracia, recuerda a lo que Larra criticaba”1. Este artículo lo publicaba Jesús Fernández Santos en el diario El País el 5 de enero de 1978, fecha de estreno de Emmanuelle en España; curiosamente ese mismo día el Boletín Oficial de las Cortes publicaba el Anteproyecto de Constitución Española, refrendada casi 11 meses después. 

Un mes más tarde, el 23 de febrero, el periodista Julio César Iglesias publicaba en el mismo diario un artículo titulado «Películas “S” y salas porno: el ocaso de Perpiñán» donde podemos leer:

(…) tampoco puede negarse que el fin de año ha deparado novedades tan interesantes como el fin de la censura. Aquel privilegiado grupo de españoles facultados para decir no después de haber estudiado con detalle las películas que sus compatriotas tendrían que ver en Francia será sustituido por una comisión de escándalo que, en vez de ponerse gafas oscuras ante la pantalla, se pondrá el Código Penal. Evitará, pues, la fuga de divisas y de emociones y, en caso necesario dejará en manos del ministerio fiscal las obras que considere inaceptables, con lo que hay que temer por las películas de Joselito que se conservan en las Filmotecas. Se instalarán también salas especiales para cine porno, ajustadas a una primera condición: la de admitir un máximo de 200 espectadores2.

Lo que está claro es que el estreno de Emmanuelle en España, 4 años después del estreno en Francia, llevó a un cambio, no sólo en el cine que hasta en la época se había visto, sino que también llevó consigo un cambio en la mentalidad y en la sociedad. Hacía 3 años que Franco había muerto y la nueva Constitución estaba cocinándose, pero la censura y los valores conservadores constituían un entramado complejo, del que fue (¿es?) difícil desprenderse. Dos años antes del rodaje de Emmanuelle (Just Jaeckin, 1974) se estrenó en Francia El último tango en París, también censurada en España, y otra de las películas que iban a ver los españoles a Perpiñán. Con esta última película se puede decir que se inician las tramas eróticas o, como se llamó, “soft porn”, aunque es de recibo decir que la escena de la violación de la película de Bertolucci (rodada de manera real o no), dio aún más que hablar que Emmanuelle. Parece ser que la censura la benefició enormemente; lo prohibido nos atrae. Los más de 300 millones de espectadores que pasaron por las salas de cine para verla dan buena muestra de ello. La mejor publicidad es, y seguirá siendo, la censura, en cualquiera de las manifestaciones en que se pueda producir.

Echando un ojo a la cartelera y a las listas, podemos ver que un buen puñado de películas se han visto beneficiadas de esta censura, ya que por supuesto, ha provocado el efecto contrario. Es curioso que en el siglo XXI, habiendo webs que ofrecen porno gratis a tan solo un click, películas como La vida de Adéle (La vie d'Adèle, A. Kechiche, 2013) o Nymphomaniac (Lars von Trier, 2013) sigan llenando artículos y opiniones de particulares en los que el objeto a analizar sean las imágenes porno/eróticas y la adecuación de exhibir estas imágenes. 

Pasemos a analizar Emmanuelle para comprender mejor el objeto de esos viajes más allá de los Pirineos.

Casi una niña

Emmanuelle (Sylvia Kristel) vive en París, París la protege, es su refugio. Es como una niña. Se pone sus calcetines rojos, se prepara el desayuno y se sienta en el sofá. El salón está protegido por un perro. Lleva un colgante con 2 corazones. Emmanuelle es como una adolescente enamorada por primera vez. 

Nos recuerda al cuadro de Balthus Sleeping nude; pero habrá que esperar que esa Emmanuelle se desnude como la chica del cuadro.

Película "Emmanuelle" (1974) con Sylvia Kristel.
Sleeping nude (Balthus, 1983)

Suena la canción de Pierre Bachelet, en las que nos anticipa lo que va a pasar en la película:

Sigues siendo casi una niña, no lo sabías, sólo un amante. Pero a los 20 años, para ser sabia, ser amorosa, es un viaje demasiado largo.
Amor en el corazón, lo soñaste, amor en el cuerpo, lo encontraste. Básicamente eres, delante de los hombres, como un suspiro en su deseo.
Eres tan hermosa, Emmanuelle; busca el corazón, encuentra el llanto. Busca siempre, mira más allá, el amor vendrá en camino. 

El nombre de Emmanuelle es un nombre de origen hebreo y que está asociado a Jesucristo; ya en el Libro de Isaias, en el Antiguo Testamento, se profetiza: “He aquí que una virgen concebirá y dará luz a un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, Dios con nosotros” (Is 7, 24). Emmanuelle es un nombre unisex, usado en todo el mundo tanto para hombres como para mujeres. Y es que, efectivamente, Emmanuelle parece un ángel, hermafrodita.

Emmanuelle y el matrimonio

- ¿No tienes miedo por Emmanuelle? —le pregunta el amigo de Jean, el marido de Emmanuelle.
- No, yo no me casé con ella para privarla de nada —le contesta Jean.

Emmanuelle viene de camino.

Es curioso que se haga tantas veces referencia al matrimonio en la película cuando la relación entre los cónyuges, en este caso, no tiene nada que ver con la relación habitual o normativa de los miembros de un matrimonio, o al menos un matrimonio en el que los dos miembros se unen para velar por el cuidado de los hijos. No podemos olvidar que la propia etimología de la palabra “matrimonio” hace referencia a “matrem”. Pero esto no es así en todas las culturas: en árabe, matrimonio es aqd nikah, que se podría traducir como “contrato de coito” o “contrato de penetración”. En la Biblia hay numerosos ejemplos de poligamia, ya que era una práctica muy extendida en las culturas pre-romanas, que marca la legalización del matrimonio, y sobre todo, con la extensión del cristianismo.

Desde luego, el matrimonio formado por Emmanuelle y Jean no encaja dentro de la etiqueta de matrimonio tradicional y cristiano.

—¿No ha engañado nunca a su marido? —le preguntan a Emmanuelle.
—No, no le he engañado jamás. Engañar quiere decir ocultar, quiere decir mentir exactamente —contesta ella.

Por lo que podemos ver mediante flashbacks, mantiene relaciones con varios hombres en el avión yendo a Bangkok. Por lo que entendemos que su marido sabe de esto, no se lo ha ocultado porque Emmanuelle no lo toma como un engaño, por lo que entendemos que su marido tiene conocimiento de lo ocurrido.

Igual esta película o este tipo de conversaciones no llamaban tanto la atención allende nuestras fronteras, pero en 1978, año en el que fue estrenada en España, se despenalizó el adulterio. El artículo del Código Penal que hacía referencia al adulterio y que fue derogado venía a decir: “el adulterio será castigado con la pena de prisión menor. Cometen adulterio la mujer casada que yace con varón que no sea su marido, y el que yace con ella, sabiendo que es casada, aunque después se declare nulo el matrimonio”. Las penas iban de los seis meses y un día a los seis años de cárcel. Imaginemos a los españoles del año 1978, viendo estas imágenes, escuchando estos diálogos, justo cuando se enteraban de que lo que está pasando por delante de sus ojos YA no es un delito penado. Ya no sólo se pueden contentar con desear en secreto; es más, pongámonos en la piel de todos aquellos que tuvieron que esperar 4 años para poder ir a un cine y ver Emmanuelle. Ya se había dejado atrás la dictadura y un mundo de posibilidades se abría ante todos.

Pilar Primo de Rivera, directora de la Sección Femenina, escribió el siguiente consejo para las jóvenes casadas (por supuesto):

cuando tu marido regrese del trabajo, ofrécete a quitarle los zapatos. Minimiza cualquier ruido. Si tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ella. Si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que esté dormido. Si siente la necesidad de dormir, que así sea. Si sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo en cuenta que su satisfacción es más importante que la tuya3.

No es que nuestra mirada se haya vuelto más madura haciendo de esta película un objeto naïf; sino que nuestra manera de relacionarnos con el otro ha cambiado, es diferente.

Emmanuelle y Marie-Ange

Marie-Ange (Christine Boisson), María Ángel en francés, se le aparece como un ángel laico de la Anunciación. También su nombre se parece muchísimo a “mariage”, matrimonio en francés. Pero ella es todo lo contrario a todo lo que pueda rememorar a un matrimonio, ¿o no? Ella aparece como un ángel, como un ángel de la guarda que va a recomendar a Emmanuelle que vaya a ver a Mario (Alain Cuny). De hecho, todos van a ir aconsejando a Emmanuelle que vaya a ver a Mario. Mario, cuyo nombre también empieza por “mar”, como mariage. Parece que todos los que van a acompañar a Emmanuelle van a conspirar para que se conozcan.

Marie-Ange: ¿Sabes por qué chupo caramelos? 
Emmanuelle: Porque te gusta, imagino. 
Marie-Ange: Nada de eso, porque excita a los viejos.

Película "Emmanuelle" (1974) con Sylvia Kristel.

Importante contextualizar todo para poder ponernos en la piel de esos espectadores que contemplaban esta película por primera vez, con ojos inocentes, vírgenes en muchos aspectos. Tan solo dos años antes de rodarse Emmanuelle, se cambiaba la ley en España respecto a la minoría de edad. La Ley del 22 de junio de 1972 venía a cambiar la ley vigente anterior, por la que

“la mayoría de edad para mujeres y varones estaba establecida a los veintiún años, si bien las hijas de familia mayores de edad, pero menores de veinticinco años, no podrán dejar la casa del padre o de la madre, en cuya compañía vivan, más que con licencia de los mismos, salvo cuando sea para contraer matrimonio o ingresar en un instituto aprobado por la Iglesia, o también el padre o la madre hayan contraído ulteriores nupcias, o concurra alguna otra causa que concurra la separación”.

Estas personas ahora veían cómo una chica joven, casi una niña, provoca a hombre y mujeres por igual.

Emmanuelle: Ayer me pareció que tenías algo importante que decirme.
Marie-Ange: No, es que te he elegido —le contesta. El ángel ha elegido a Emmanuelle, ella es la elegida.
 

Esta escena nos recuerda a algunos cuadros que nos ha dejado el pintor que mejor (y más) retrató a las chicas jóvenes. En palabras de Balthus “las niñas (…) para mí son sencillamente ángeles y en tal sentido su inocente impudor es propio de la infancia”4. ¿No se ajusta perfectamente esta descripción a Marie-Ange?

Thérèse Blanchard, la niña-musa del pintor en distintos cuadros, era la hija de un camarero parisino y tenía 11 años cuando Balthus la conoce; él tenía 28. De 1936 a 1939 (pensemos en la situación en la que estábamos en España), Balthus la retrata en diversas ocasiones, y de manera casi obsesiva. Thérèse falleció con 28 años, por lo que se ha quedado inmortalizada gracias a esas pinturas. Gracias a él se ha convertido en un ángel. 

También estos fotogramas nos recuerdan al cuadro de Frida Kahlo Las dos Fridas: las dos mujeres sentadas, las dos caras de la misma persona, las dos con el corazón abierto; una de ellas tiene el corazón ligado al retrato de Diego Rivera, la otra tiene el corazón goteando sangre hasta su regazo, hasta su pubis. Pero ambas agarradas de la mano. Unidas, como Marie-Ange y Emmanuelle, pero una de ellas está ligada, su corazón está ligado… ¿pero, a quién?

Marie-Ange además consigue despertar el interés de alguien bien conocido, Paul Newman, quien da su “aprobación” con una sonrisa a su masturbación.

Película "Emmanuelle" (1974) con Sylvia Kristel.

Esto nos ayuda a hacer la introducción a la siguiente conversación entre el matrimonio, ya que Emmanuelle le expresa su aburrimiento:

Jean:(...) puedes hacer el amor.
Emmanuelle: ¿Y no importa que tú no estés?
Jean: Tú no eres solo mía.
(...)
Emmanuelle: Si el amor es así, ¿hasta dónde se puede llegar?
Jean: Pobre amor el que se dejase medir.
Emmanuelle: ¿Soy yo la mujer que tú deseas?
Jean: Mucho más.
Emmanuelle: Quiero seguir siéndolo más aún, ¿cómo explicarte? Tengo la impresión de que en el amor tiene que haber algo más importante, más inteligente que saber hacerlo.
Jean: Estoy seguro de que eso hay que buscarlo en el amor físico. 

Guitar lesson (Balthus, 1934)

Hablan de Marie-Ange, ya que para Emmanuelle la chica es demasiado precoz, aunque no descarta que sea ella la que le revele los “secretos del amor”.

Emmanuelle: Sé que tengo que aprender mucho, encontrar algo para convertirme en una mujer de verdad. En TU mujer. Marie-Ange es inocente, quiero decir que no es culpable, lo hace todo con auténtica pureza. A su lado, me siento una mujer llena de prejuicios. Marie-Ange es para mí como un profesor.

Profanando el momento divino de la Anunciación, la Virgen María responde al Arcángel San Gabriel: "yo soy esclava del Señor" (Lucas 1:38). Aquí, Emmanuelle está verbalizando ese deseo, quiere que Marie-Ange sea su “arcángel” y le está diciendo: yo soy tu esclava, haz de mí lo que quieras. 

Y recordemos que Marie-Ange anteriormente le había dicho: te he elegido.

Continúa: "Emmanuelle y Bee"

Referencias

[1] FERNÁNDEZ SANTOS, J. (1978, 8 de enero). El País. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1978/01/08/cultura/253062002_850215.html
[2] IGLESIAS, J. C. (1978, 23 de febrero). Películas “S” y salas porno: el ocaso de Perpiñán. El País. Recuperado de: https://elpais.com/diario/1978/02/23/ultima/257036401_850215.html
[3] Citado en GÓMEZ, A. (2019, 3 de febrero). El experimento de Franco con 50 mujeres en Málaga: en busca del «gen rojo». SUR. Recuperado de: https://www.diariosur.es/sur-historia/experimento-franco-mujeres-20190126170652-nt.html
[4] Citado en GROVE, A. (2013, 20 de agosto). "Gatos y niñas", exposición en Nueva York de Balthus, el pintor de las impúberes sin pudor. 20 minutos. Recuperado de: https://www.20minutos.es/noticia/1896843/0/balthus/impuberes-sin-pudor/exposicion-nueva-york/

Bicho raro para quien comparta un segundo de su vida conmigo, aunque simplemente observo el mundo desde otro ángulo. Fascinada por el cine, al que concibo, junto al jazz, como la mayor expresión artística desde las pinturas rupestres. Chica vintage en mis ratos libre, y en los ocupados también.

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