Buscar Menu

Emmanuelle y Bee

En una fiesta, Marie-Ange le presenta a Mario, quien según ella, va a ser la persona que debe convertirse en su amante. Fijémonos en el nombre, Mario, ya que podría considerarse el masculino de María; a su vez, Mario deriva del nombre Marte, Dios de la Guerra. 

Pero Emmanuelle está más interesada en Bee (Marika Green), una mujer que parece la atrae enormemente. Bee, como bien le dice Emmanuelle, es abeja en inglés, porque según ella, es la única que trabaja allí. Aunque se podría decir que Bee también hará su trabajo de polinizadora con Emmanuelle.

Cuando Emmanuelle va al encuentro con Bee, lo hace vestida de blanco, virginal, inocente; como una niña el día de su Primera Comunión. De hecho, adopta el papel de una mujer que no sabe sobre la vida:

Emmanuelle: Siento que me está usted juzgando.

Bee: Entonces no abra la boca —le contesta Bee, alardeando de sus conocimientos de mujeres, hombres y lugares en un par de frases.

Película Emmanuelle (1974) con Sylvia Kristel.

Jean: Es la primera vez que no vuelve a casa.
Amigo: Debes estar contento, era lo que tú querías.
Jean: ¿Cómo?
Amigo: Sí, deseabas que tu mujer se sintiese libre; no es una cosa mía, no es mi belleza… bueno, pues ya está. Lo que deseabas, sobre todo, no era que tu mujer se sintiese libre, sino poder disponer a tu gusto de ella como esas chicas.

Estas palabras mantenidas en una conversación entre Jean y su amigo le trastocan, le perturban; llega el criado de Mario buscando a Emmanuelle para llevarle con él y el marido le dice: “dile a tu amo que SE LE HAN ADELANTADO. Llega tarde, muy tarde”.

Vuelve a sonar la canción del principio del film mientras Emmanuelle cabalga junto a Bee. Va a hacer de “hombre”, de mujer independiente, que incluso se va a sentar como un hombre junto a una Emmanuelle vestida de “princesita”.

Película Emmanuelle (1974) con Sylvia Kristel.
Girl on a white horse (Balthus, 1941)

Bee: Es una muñequita usted, pero ya jugaremos en otra ocasión.

Pero cuando Emmanuelle se entera de que Bee se va de viaje de trabajo, se “empodera” y proclamando su libertad, se va con ella.

Bee la viste de “chico” y trabaja con ella en la excavación, por lo que se queda solucionado un tema del que se quejaba Emmanuelle desde que llegó: el aburrimiento, el exceso de tiempo libre, ese “dolce far niente” del que adolecen las mujeres de los diplomáticos y en el que ella no se sentía demasiado cómoda. 

Película Emmanuelle (1974) con Sylvia Kristel.

Emmanuelle: Tengo algo que decirte, algo que ya he dicho miles de veces, a una sola persona, a mi marido. Creo que amo a Jean tanto como se pueda amar, al menos, eso creía. Él siempre me ha dicho que el amor es la búsqueda del placer. Cada vez más, con un hombre o con una mujer. Pero ahora, siento que hay alguna otra cosa. Verás: cuando estábamos junto a aquel río, yo pensé “¡qué bonito es! Pero lo pensé por ti. Ya te lo dije, un río no es bonito si no se ve al lado del que se ama. 
Bee: Escucha, pequeña, yo te amo, y al decir que te amo, es que no te deseo sufrimiento alguno; pero quiere decir también que no te amo. ¿Lo comprendes?
Emmanuelle: Sí.

Jean va a visitar a Arianne (Jeanne Colletin) para ver si está su mujer con ella, además de preguntarle que si ella le presentó a Bee. Arianne, fijémonos en su nombre, ya que nos puede dar muchas claves. Viene del griego, de Ari-agné o Ari-adnos, “muy santa” o “muy indómita”. En la mitología griega era la hija de Minos, rey de Creta. Se enamoró de Teseo, a quien proporcionó el hilo que le permitió salir del laberinto después de haber dado muerte al Minotauro. Se la encuentra vestida de blanco, como una diosa griega. De color blanco, al igual que Emmanuelle. 

San Agustín explica en un sermón que la fornicación es el peor de los pecados porque el hombre pierde su libertad de pensamiento y de voluntad. Pero el matrimonio es bueno, y no sólo por la procreación, sino también por la relación natural que se establece entre los cónyuges. El matrimonio no es un mal, aunque la abstinencia es preferible.

Arianne se sienta en la silla, en una silla prácticamente igual a aquella en la que se sentará al final Emmanuelle.

Jean: Emmanuelle ha hecho trampas en el juego.

Resulta grotesco. Hace exactamente lo que le echa en cara a Emmanuelle: mostrar sus sentimientos.

Le aconseja que ya que no sabe ocuparse de la “educación” de su mujer, se la encargue a otra persona, como Mario. 

“Help is on the way”, “la ayuda está en camino”, se lee en el periódico. Veremos qué tipo de ayuda.

Película Emmanuelle (1974) con Sylvia Kristel.

Jean encuentra a Emmanuelle llorando como una niña a la que le hubieran reprendido, sentada en el suelo, con la cabeza agachada entre las piernas. 

Emmanuelle: Estoy harta de fingir que soy una gran persona, y no lo siento.
Jean: Mira, a todas las parejas tradicionales les une la costumbre; el amor, como ellos dicen, no es para nosotros (...) tomarás tu revancha entre otros brazos.

Continúa: "Emmanuelle y el erotismo"

Bicho raro para quien comparta un segundo de su vida conmigo, aunque simplemente observo el mundo desde otro ángulo. Fascinada por el cine, al que concibo, junto al jazz, como la mayor expresión artística desde las pinturas rupestres. Chica vintage en mis ratos libre, y en los ocupados también.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Emmanuelle y Bee
Close
Close