“Lolita”: De cómo Lolita se convierte en una road movie a la aparición de Quilty

Llama al hotel Cazadores encantados antes de ir a por Lolita al campamento. Pide una habitación con dos camas para “mi pequeña”.

Y la vuelve a ver en el campamento, con la misma cara de embeleso que la primera vez. Pero ahora hay una diferencia; Lolita le llama “papá”. De hecho, no deja de preguntar por su madre ni hacer el juego de palabras “humpimami”.

Le dice: “no te he echado de menos, y además, no te he sido nada fiel. Pero da igual, de todos modos, ya no te intereso”. Todo esto se dice mientras apoya su cabeza en su hombro después de haberse desnudado para cambiarse la camiseta, sabedora, por supuesto, de que Humbert la observaba.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

-¿Por qué crees que ya no me interesas? – le pregunta Humbert.
-Aún no me has dado un beso-le contesta Lolita, en una conversación más propia de unos amantes que de un padre y su hija.

Humbert desvía el coche de la carretera. Se desvía, literalmente. Y es cuando Lolita se sienta encima y le besa. Como podemos observar, Humbert no hace nada realmente, se deja hacer. Lolita es la que toma la iniciativa en todo momento.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Aparece la policía y ella se asusta sabiendo que no está bien lo que hace, y es más, sería totalmente penalizable. Pero para Humbert. El policía pregunta por un coche azul, y es la primera vez que aparece en esta historia.

Llegan al hotel (Cazadores encantados) y, mientras se registran, Lolita ve a un perro, acercándose a él a cuatro patas, de manera sumisa. Llega así a los pies de un caballero elegantemente vestido.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

-Es un perro bonito, ¿eh?
-Me gustan los perros.
-Pues este perro es mío, y le gustas. No todo el mundo le gusta.
-¿Quiénes le gustan?
-Reconoce por el olfato a la gente encantadora. Le gusta la gente encantadora. Gente joven y agradable, como tú.

La primera aparición de Quilty, el personaje que se va a ir cruzando de manera intermitente y crucial.

Lolita parece disgustada cuando ve que va a dormir en la misma habitación que Humbert, pero él le dice que ha pedido una cama supletoria.

-Estás loco- le dice Lolita, mientras adopta esta pose…

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

…claramente, la pose de alguien que está relajado, en absoluto preocupado por la situación.

Humbert se sigue “justificando” por el hecho de estar juntos en la misma habitación:

-Dos personas que comparten la misma habitación de hotel siempre acaban… en fin… cómo te lo diría… acaban en una especie de… -intenta explicar Humbert.
-La palabra es incesto-le replica ella a la vez que pone esta cara pícara.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

No…, desde luego que Lo no está preocupada por la situación.

Cenando, Lolita se pinta los labios y dice “sentirse adulta”. También afirma que “pueden hacer lo que quieran”, pero la sombra de Quilty aparece otra vez, esta vez siendo Lolita la que pronuncia su apellido. Sabe quién es, y se lo dice a Humbert: es el escritor de obras de teatro. Lo sintiéndose adulta y nombrando a Quilty. No se nos escapa el parecido entre “quilty” y “guilty” (culpable). De hecho, Lolita evita el contacto visual entre Humbert y Quilty con un pequeño bofetón. No, aún no pueden verse las caras.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Y otra vez… los pies de Lolita. Esta vez de la manera más sensual posible… descalzando a Lolita, gesto que la desnuda por completo.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

-Si te cuento lo mala que he sido en el campamento, ¿prometes no enfadarte?- le pregunta Lolita.

-Otro día-le responde Humbert, puede que sabiendo lo que le va a contar. Pero ahora, es su momento. Tiene a Lolita solo para él, le ha desnudado (el pie). Es el momento soñado.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Lolita con las uñas pintadas. Humbert con la alianza de casado.

Pero lo que quería Humbert… ya lo ha conseguido. Le dice a Lolita que se acueste porque él va un momento abajo. Lolita se tumba y la cara de Humbert no puede ser más irresistible.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

De hecho, mirando esta foto, es difícil deducir si es un padre mirando a su hija o un amante esposo mirando a su enamorada. Pero la enamorada…adopta una posición abiertamente solícita.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Se tumba, se enseña… mientras le vuelve a decir a Humbert: “He sido una chica indecente. Déjame contártelo”.

No nos engañemos; la posición aquí de superioridad (postural) es engañosa, ya que la que maneja la situación es en todo momento Lolita. Ella, cual gata panza arriba, se tumba enseñando su anatomía a la vez que juega a ser niña mala-mujer. Humbert no sucumbe al juego.

Pero al salir, cierra con llave. Lo es suya, y ahora sí que la trata como a una gata, pero encerrándola, sabiendo de lo salvaje de su carácter y del miedo que le provoca la situación.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Y es ahora cuando por primera vez entendemos que la voz en off de Humbert va dirigida a un tribunal, nosotros, jueces y testigos de su historia: “Damas del jurado: si mi felicidad hubiera tenido voz, habría llenado aquel hotel con un rugido ensordecedor. Sin embargo, mi único pesar es no haber depositado inmediatamente la llave de la habitación 342 en recepción para abandonar la ciudad, el país y el planeta esa misma noche”.

Hasta este momento, Humbert no ha tocado a Lolita a pesar de los intentos de ella. Es como si para Humbert solo fuera necesario tenerla como un pajarillo, encerrada, sin libertad, sólo para él, para poder contemplarla y descalzarla cuando le viniera en gana. “Do not disturb” es lo que nos está diciendo, “No molestar”, no molestarle con nuestro juicio, no molestarle porque él solamente quiere estar con Lolita y adorarla por encima de todas las cosas. Se dirige a las señoras del jurado, buscando tal vez esa empatía femenina, sabiendo de lo que una mujer puede llegar a hacer. ¿Está buscando que se posicionen a su favor o al de Lolita?

Pero la respuesta a estas reflexiones se solapa con esa voz en off: “El Señor lo ve todo, el Señor lo perdona todo”, palabras pronunciadas en una reunión de clérigos en la que Humbert se encuentra, literalmente, en el medio.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

El siguiente encuentro de Humbert y Quilty se produce con una lámpara de polillas detrás, de mariposas nocturnas. En las culturas antiguas, por ejemplo la egipcia o la celta, las mariposas nocturnas eran presagio de mala suerte y de muerte, de desgracias; simbolizaba el tránsito a un tiempo difícil y oscuro.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Quilty juega a perturbar a Humbert con preguntas acerca de la niña y su madre. Humbert aún no lo sabe (ni le conoce, ya que no ve su cara), pero acaba de darse de bruces con su némesis, con su “yo” más oscuro. Quilty es la parte oscura de Humbert, es en lo que puede convertirse, es su parte más siniestra y vil. La pulcritud de su traje siempre blanco es la cara opuesta a lo que esconde su alma.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Humbert vuelve a la habitación, a esa fortaleza creada bajo llave tan solo para él y para Lolita. Respira. Es como el amante marido que vuelve a casa después de un fatigoso día de trabajo y su mujer les espera con las zapatillas de estar por casa. Allí está Lolita, en la cama, sensual… y descalza.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Humbert se pone el pijama y se lo abotona hasta arriba, pareciendo más un devoto cristiano a punto de pasar su primera noche de bodas.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Se va a tumbar junto a Lolita por primera vez, va a dormir a su lado. Pero Lolita marca territorio y no le deja ni un resquicio de cama ni de sábana. Allí manda ella.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Y es ahora donde la cámara se convierte en nuestros ojos de voyeur… fijándose en los pies de Lolita. Más concretamente en sus uñas. Un detalle que pasa desapercibido para él pero que no podemos dejar pasar por alto.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Y es aquí cuando recordamos la imagen anterior de sus uñas….

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

Lolita se ha pintado las uñas, se ha retocado las uñas. Desde tiempos ancestros las mujeres han usado el tinte de color rojo para colorear sus labios, mejillas y uñas, imitando de manera artificial el rubor natural que colorea estas partes de la mujer al llegar al clímax sexual. Pensemos en el fenómeno que se da cuando las niñas les quitan a escondidas el maquillaje y los zapatos de tacón a sus madres para jugar a “ser mayores”. Lolita juega a ser mujer.

Ahora comparemos esta imagen con la imagen que sale detrás de los títulos de crédito de Lolita de  Stanley Kubrick.

"Lolita"(Kubrick)

La sucia mente de Kubrick nos abre la película con la imagen del pie de Lolita apareciendo en la escena de arriba abajo, descendiendo para nosotros, para después aparecer la mano de Humbert pintando amorosamente los pies de Lolita. En esta ocasión es él quien pinta las uñas a Lolita. De hecho, una de las imágenes más extendidas de esa película es esta…

"Lolita" (Kubrick)

…la imagen que sería la continuación de la anterior.

Por la noche, Humbert se levanta a beber agua, despertando a Lolita para decirle que tiene sed. Humbert le lleva un vaso de agua, como un padre llevando agua a su hija por la noche a la cama para que no se levante y se espabile. Lolita se limpia la boca en el pijama de Humbert y se vuelve a acostar, dejando a Humbert una vez más destrozado.

"Lolita"(Adrian Lyne, 1997)

La imagen de la derecha es la de un hombre destrozado, al que Lolita utiliza a su antojo dándole esperanzas, para después dejarle con la promesa de algo más.

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