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El juego de los remakes

Aunque Tom Burke sigue siendo un personaje muerto en The Souvenir. Part II, el suyo sigue siendo el más vivo de los personajes, sobreviviendo a su propia muerte por sobredosis y convirtiéndose en un objeto mágico inalcanzable pero absolutamente crucial para el futuro de la propia Julie. No es que Anthony resucite frente a la cámara, pero su ausencia a lo largo del film puede que sea el objeto más “presente” de su metraje. Simplemente, el espacio dejado por Anthony como personaje era demasiado grande y el film se aboca desesperadamente a recuperarlo: 

Momento en que el actor aparece por primera vez caracterizado de Anthony para la película de Julie. De alguna forma, si Julie salió por esa puerta, al final de The Souvenir, para mostrar que dejaba atrás a Anthony, este tenía que volver a entrar por ella para expresar su reencuentro. The Souvenir. Part II.

Julie, que es estudiante de cine y desea convertirse en directora, decide rodar una película basada en su historia, es decir, en su historia de amor con Anthony, y ponemos en cursiva las palabras basada en su historia, para que se parezcan todo lo posible a las que dijera el personaje de Anne en Un hombre y una mujer (20 años después):

Anne: Mira, me gustaría… producir una película… a partir de nuestra historia.
Jean-Louis: ¿Qué historia? —dice sonriendo.
Anne: Aquella que ni siquiera pudimos comenzar.

Y recordemos que, como ya analizamos en el reportaje Un hombre y una mujer (20 años después): reconstrucción y milagro del clásico de Claude Lelouch, Anne representaba, en el plano interno del relato del film, la proyección de Lelouch como cineasta que pretendía rodar un remake de su film original de 1966, con objeto de entender su condición de milagro. Puede que a Joanna Hogg también le pareciera milagroso el éxito de su fascinante The Souvenir, que no era precisamente su primer film, aunque ninguno de ellos llegara a tener el privilegio de contar con el personaje visual más potente que jamás hará Tom Burke. El caso es que, si en Un hombre y una mujer (20 años después), en 1986, Anne representa al propio Lelouch al frente de, llamémoslo, un “remake de investigación”, en The Souvenir. Part II tenemos a otra mujer, Julie, proyección joven de la propia Joanna Hogg, dispuesta a rodar una película a partir de su propia historia, y que nuevamente parece remitir no a un objeto narrativo, es decir, no a un elemento dentro del plano diegético de Julie, sino más bien al film físico y externo que The Souvenir es por fuera del relato: un cambalache idéntico al que ya hiciera Claude Lelouch, revelando la condición metacinematográfica de aquella secuela, que cabe aplicarse igualmente a la de The Souvenir. Ambos films sobreviven, entonces, a expensas de otro anterior, pero no como cualquier secuela, es decir, como la continuación de su relato original, sino como artefacto fílmico que parece aproximarse al primer film en tanto objeto fetiche, y desde el exterior, por cierto desde una cierta autoconsciencia, y sabedores ambos de la relevante condición de su film original. Dicho de otra manera, sin la mayor intención de superarlo como objeto fílmico, o continuar su diatriba, sino como un acto de recuperación, de vuelta atrás. No importa que el personaje de Julie parezca inclinarse hacia el futuro, buscando la forma de superar a Anthony en el plano narrativo de The Souvenir. Part II, de pasar página y continuar con su vida, pues mientras lo hace, el nuevo film se afana desesperadamente por reencontrar a Anthony, volver a verle cruzar la puerta vestido de Napoleón, hasta el punto de que algo de lo que terminará ayudando a Julie a salir de su propio agujero, tendrá que ver con el propio Anthony, en una forma de superación que, en realidad, es un reencuentro. Y no en vano, al final del film, Joanna Hogg traerá de nuevo la imagen de Tom Burke a la pantalla, confesando que no hay superación posible, que no hay forma de plantear esta secuela imposible si no es para buscar a Anthony una y otra vez, como Claude Lelouch terminó montando los planos de su film de 1966 en el de 1986, revelando su impotencia ante una terrible marea melancólica absolutamente constitutiva de la propia secuela. 

Una dependencia con la imagen física del film original, con el que buscan fusionarse plenamente, que ambas secuelas comparten entre sí; pero nada que no hubieran dejado ya textualmente advertido desde sus propios carteles, ¿no les parece?

Cabe entender que Joanna Hogg ni siquiera se atreviera a plantear la propuesta de The Souvenir. Part II sin traer, al mismísimo cartel, la imagen de su mayor activo, ya perdido en el film original: la imagen de Tom Burke. Sin embargo, no es por una razón de marketing, sino tan solo porque él, y no otra cosa, siempre él y solo él, es el objeto por el que existe la saga The Souvenir, el objeto del que Joanna se enamoró y con el que, por más que ya solo sea una experiencia pasada y que no haya arruinado su vida, sigue deseando encontrarse. Sorprende tener que aceptar que las palabras de Anne y Jean-Louis se aplicarían razonablemente bien a la relación entre Anthony y Julie:

Anne: Mira, me gustaría… producir una película… a partir de nuestra historia.
Jean-Louis: ¿Qué historia? —dice sonriendo.
Anne: Aquella que ni siquiera pudimos comenzar.

¿Cuál era el tema de Un hombre y una mujer (20 años después)? Más allá del espejismo de un avance en la historia de Anne y Jean-Louis, un avance que en realidad, como ya habíamos analizado, no era sino una excusa diegética para volver a rodar el mismo final por el goce de hacerlo —dicho esto con la mayor gravedad psicoanalítica posible, desde luego—, y que no conducía a ninguna parte, el film se afana en una recreación de laboratorio del film original de 1966 para tratar de descubrir la génesis de su milagro. Así es cómo se alcanzan los planos de rodaje, que al final terminan siendo los más verdaderos del film:

Estos planos son la expresión del propio Claude Lelouch en pleno proceso de investigación. Un aprendizaje aplicado “por partes”, vía “divide y vencerás”, como intentara Nobuhiro Suwa en H Story, y que tampoco le llevó a ninguna parte —y recordemos que el film de Anne dentro de Un hombre y una mujer (20 años después) no conduciría tampoco a ningún éxito—. Entonces, el tema del film era la propia pretensión de reaproximación de Lelouch, su investigación, que se hace visible mediante la captura en imagen de los pertrechos cinematográficos de un rodaje. Algo similar a lo que hará el personaje de Julie en The Souvenir. Part II dando vida a la propia Joanna Hogg y sus comienzos en el cine.

Hogg nos enseña cómo fue el acto mismo de reencontrarse con Anthony, es decir, el rodaje de The Souvenir, recreado como el contenido mismo de su secuela, y cómo todo responde a la lógica de una investigación personal inaplazable. Incapaz de dejar atrás la experiencia de la que extrajo el más valioso de los souvenirs, un objeto mágico con el que solo ha podido multiplicar aún más el valor de su perdido Anthony, al que siente que debe gran parte de lo que es como cineasta, Hogg se afana en reconstruirla, darle vida, una y otra vez, como Lelouch hiciera con su propio film-milagro, y si él se hacía representar por Anouk Aimee, ella se hace ver en el personaje de Julie, en ambos casos personajes que tienen que ver con hacer cine. En la secuela, como en la original, Joanna Hogg vuelve una y otra vez sobre su relación con ese hombre, porque queda allí algo que no puede llegar a comprender del todo y que se quedó atrás. En sus propias palabras:

Tenía este deseo de intentar explicar o explorar, para mí misma, un período de mi vida, en el que tuve una relación, a comienzos de los 80, que no llegué a comprender totalmente, (...) Sentí que era como una historia de detectives que, de alguna forma, quería crear. De hecho, pensé en la historia del detective especialmente durante el rodaje de [The Souvenir] part II, porque Julie es una detective. ¡Yo soy una detective!, yo soy aún una detective de esta historia, porque no entiendo a este hombre con el que pasé tiempo5

Con estas palabras, se entienden mejor las preguntas de Julie, y tomamos la medida del interrogante de Hogg, cuya confusión llega a estirarse tanto como para lanzar una pregunta que quién sabe si apareció en plena preproducción o rodaje de la secuela:

Julie: ¿Tú crees que Anthony realmente trabajaba en la Foreign Office? Después de todo. 

Siguiente: Los carteles de The Souvenir.

Referencias

[5] Canal+ Cinéma. (2021, 15 de julio). The Souvenir - Souvenirs de tournage cinéma par Joanna Hogg et Honor Byrne [archivo de video]. Youtube. Recuperado el 16 de abril de 2022 de: https://www.youtube.com/watch?v=L3gw05n11ac

Productor y Director de "Código Cine". Publica artículos, ensayos y reportajes de análisis y comentario fílmico en esta y otras publicaciones desde mediados de los años 90. También co-editor de "SOLARIS, Textos de cine", editorial fundada en Madrid que edita la Colección SOLARIS de libros, así como otras publicaciones de cine.

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Juan Velis
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