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"The Souvenir" y "The Souvenir. Part II": el díptico que no era

En su fantástico y extenso artículo sobre la trayectoria artística de Joanna Hogg para New Yorker, Rebecca Mead ya recoge que los orígenes de The Souvenir pueden situarse en 1988, cuando “Hogg comenzó a esbozar por primera vez ideas para un film sobre su juventud [y] sintió que la historia podría ser tan extensa que tendría que ser contada en dos partes”13. El año coincide exactamente con la fecha en la que la propia Joanna Hogg, en su entrevista para Birds Eye View, fecha sus primeras ideas para el film: 

Entrevista con Joanna Hogg, en Birds Eye View, sobre The Souvenir.

Siempre quise hacer The Souvenir en dos partes. De hecho, volviendo a mis ideas iniciales de 1988, está en mi cuaderno. En aquel momento escribí sobre la historia de una relación que formaría una [única] parte [dividida] en dos films14.

Es más, solo unos segundos después llega a presumir de la exactitud entre lo rodado y sus ideas originales de hacía tres décadas: “de hecho, (...) revisé el otro día esta descripción dual, y es muy fiel a lo que me he propuesto hacer con ambas partes”15. No obstante, estas palabras pertenecen al año 2020, cuando la secuela del film aún no se había estrenado, cosa que sucedería en 2021, y quizás por eso había advertido a los espectadores en la misma frase de que “no iba a decir mucho más sobre [la] descripción de la segunda parte”. Normalmente los artistas no desvelan el detalle de lo que van a hacer antes de hacerlo… a menudo porque ellos mismos no lo tienen del todo claro, o como si se dejaran guiar por una noción magnética que les atrae pero sin saber exactamente a dónde, lo cual no está mal, y de este modo evitan revelar sus propias confusiones y hasta se reservan la posibilidad de cambiar por completo de dirección. Pero, si toda la lógica del díptico estaba escrita con exactitud desde 1988 y tan sorprendida estaba Hogg de estar llevando a la práctica la idea original acerca de en qué consistirían las dos partes de The Souvenir, ¿por qué no se podía revelar?

Sucede que, solo un poco antes, en la misma entrevista, Joanna Hogg había dicho algo más sobre esas dos partes de The Souvenir. Algo que, leído todo junto, ponía de manifiesto una cierta contradicción, sobre la que la cineasta, quizás por hacerse en ese mismo instante consciente de ello, o al menos intuyendo su advenimiento, reaccionaría advirtiendo de que “no iba a decir mucho más”, evitando expandir su lapsus y retratar su propia idealización sobre lo anotado en 1988. Recojamos la frase completa que Hogg había dicho antes, seguramente revelando la verdadera idea original del proyecto:

Siempre sentí que necesitaba contar la historia desde ambas perspectivas, desde la perspectiva femenina, y desde la perspectiva masculina16.

Es decir, dos películas que recogerían el mismo segmento de tiempo, pero una contada desde el punto de vista de Julie y la otra desde el punto de vista de Anthony, un juego similar al de la serie de TV The Affair, quizás17. No obstante, ¿ha sido esta idea lo que Joanna Hogg ha terminado rodando con este díptico que forman The Souvenir y The Souvenir. Part II? Obviamente, no, ¿verdad? En efecto, The Souvenir sí podría encajar con la primera película prevista, el punto de vista de ella, pero ¿qué ha sido de la segunda película para desarrollar el punto de vista de él? La idea de 1988 podría haber evolucionado hacia algo diferente, pero ¿por qué razón? ¿Acaso porque a Joanna Hogg había empezado a interesarle otro aspecto? Volvamos a las propias palabras de Hogg, porque en ellas aparece la que muy posiblemente podría haber sido la razón:

(...) desde la perspectiva femenina, y desde la perspectiva masculina. Y creo que eso es lo que siempre me hacía tropezar. Pensaba que debía ver su punto de vista, y llegar a comprender su punto de vista, y el problema con el que siempre me encontraba era que no sabía quién era esta persona, que todavía había un misterio para mí, incluso después de haber atravesado una relación que duró unos cuantos años18.

De hecho, en The Souvenir. Part II, el alter ego de Joanna, Julie, va repartiendo a todo el mundo preguntas acerca de Anthony: pregunta a los que fueron sus amigos, a los propios amigos de Julie que también le conocieron, a su madre (Tilda Swinton), sobre lo que pensaba de él, e incluso a los padres de Anthony, a los que dedica una visita a domicilio meses después de su muerte. Ahí se aprecia esa condición detectivesca de la que Hogg habla en sus entrevistas y que supone un proceso de reconstrucción de un hombre que, para ella, no dejó nunca de ser un auténtico misterio… hasta que murió. Difícil escribir un film “desde la perspectiva masculina” en estas circunstancias, ¿verdad? La idea se descubre irrealizable para una Joanna Hogg, madura, ya con mucha experiencia como cineasta, que retoma sus ideas de 1988, y que termina dándole una nueva forma a la secuela, no para retratar el punto de vista de él, sino para continuar examinándose a sí misma, que es lo que es, en esencia, la filmación del rodaje de The Souvenir, dentro de The Souvenir. Part II. Al final, cuando uno se aleja lo suficiente de un proyecto como para que sus pérdidas dejen de doler, suficiente como para que ya no sea necesario sostener sus artificiosas explicaciones, es decir, ya en 2022, las frases más sencillas y más reveladoras acuden al discurso: "[The Souvenir. Part II ha terminado siendo] una película sobre cómo fue rodar la primera parte”19. Es Hogg examinándose a sí misma, es decir, en esencia, lo que le habría dicho que hiciera el propio Anthony: contar la realidad desde su propia experiencia, desde sus emociones, como lo habrían hecho Powell y Pressburger.

¿Sobrevive algo de esa pretensión de reconstruir la mirada de Anthony? Es verdad que Hogg aborda el tema pasajeramente cuando Julie trate de explicarle al actor que dará vida al personaje de Anthony en su propio film, cómo era él, pero no para alcanzar a decirlo con precisión, o… con ninguna precisión, sino como ocasión para mostrar su propio desconocimiento. El actor, confuso, incapaz de reconstruir un concepto claro de Anthony, termina diagnosticando exactamente el problema por el que no consigue comprender al personaje:

The Souvenir. Part II (2021)

Actor: Creo que es difícil, porque me enfrento a tu idea de él en vez de a la realidad de él, lo que es comprensible, pero… me dificulta mucho… enfocarlo desde la verdad.

Dice, mientras Julie, sosias de Hogg, le mira y asiente vigorosamente con la cabeza. La cineasta, lejos de entenderlo como una dificultad bloqueante para su idea de 1988, decide liberarse de esa responsabilidad y así dedicarse al misterio de Anthony, ese que Julie trata de despejar en la secuela, empleando para ello el espacio de la segunda película prevista en su díptico original: 

De modo que, solo cuando me di cuenta de que podía contar la historia sin comprenderle a él, pero comprendiéndola a ella, que era yo misma, de alguna forma, eso me liberó20.

Y una Hogg liberada de una idea complicada, pero aún consciente de que la historia tenía mucho contenido, mucho que investigar, decide comenzar a pensar en el misterio de Anthony y tratar de hallarlo mediante la técnica del “remake de investigación” que ya habíamos analizado en otro apartado anterior. De modo que, díptico sí, pero quizás no el que estaba previsto en 1988. Y de ahí que, en pleno lapsus, no quisiera “decir mucho más (...) sobre la segunda parte”, habida cuenta de que se encontraba en pleno cambio de dirección. 

¿Cómo se sentiría la cineasta en torno a la idea de renunciar a ese díptico con las miradas de ella y de él? Igual nos lo aclara ella misma si reordenamos nuevamente las piezas de la entrevista, acercando hasta aquí unas palabras con las que responde a otra pregunta, es decir, cuando su conciencia no está vigilando sus propios lapsus en torno al díptico y la secuela:

Creo que lo que fue interesante y bastante excitante, de alguna forma, fue pensar y recordar proyectos que quería hacer a los veintipocos años, sobre los que quizás escribí o pensé, pero que nunca realicé. Y eso fue muy excitante, tener la oportunidad de hacer ese trabajo de nuevo, y ser capaz de mirar aquellas ideas, y leer aquellas ideas. A veces me reía disimuladamente, o me daba un poco de vergüenza a mí misma por algunas de las cosas que escribí, pero era todo con la mejor intención21.

Volver al índice de Desplegando The Souvenir de Joanna Hogg.

Referencias

[13...16] MEAD, R., op. cit.
[17] La idea de Joanna Hogg daría lugar, como en el caso de la serie de tv The Affair, a una doble puesta en escena para señalar las diferencias cognitivas del mundo entre los diferentes personajes. 
[18] HOGG, J., op. cit., 6 de abril de 2020.
[19] Citado en CRESPO, I. (2022, 23 de enero). Hace cinco años me sentía una pionera. Ahora ya no lo soy gracias al #MeToo. El País. Recuperado el 17 de abril de 2022 de: https://elpais.com/icon/cultura/2022-01-23/hace-cinco-anos-me-sentia-una-pionera-ahora-ya-no-lo-soy-gracias-al-metoo.html
[20 y 21] HOGG, J., op. cit., 6 de abril de 2020. 

Productor y Director de "Código Cine". Publica artículos, ensayos y reportajes de análisis y comentario fílmico en esta y otras publicaciones desde mediados de los años 90. También co-editor de "SOLARIS, Textos de cine", editorial fundada en Madrid que edita la Colección SOLARIS de libros, así como otras publicaciones de cine.

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